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19 de noviembre 2007 - 00:00

Gil Lavedra, candidato a jefe de auditores

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Ricardo Gil Lavedra
El radicalismo ya tiene decidido cambiar al presidente de la Auditoría General de la Nación (AGN), cargo que ocupa desde marzo de 2002. En su lugar, el comité nacional de la UCR propondrá a Ricardo Gil Lavedra, uno de los juristas más reconocidos del país y que en las últimas elecciones fue candidato a senador por el radicalismo porteño. Anoche, ni siquiera los involucrados tenían conocimiento del cambio que se manejó en estricto secreto dentro de la estructura del radicalismo.

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La presidencia de la AGN está reservada por la Constitución nacional a la primera fuerza de oposición. El cargo, que el ARI intentó tomar después de las elecciones del pasado 28 de octubre, es el más importante que tiene hoy la UCR dentro de la estructura del Estado. Después de las reyertas internas entre la tropa de Elisa Carrió, quedó confirmado que el radicalismo continuaría controlando el organismo.

Pero para los radicales, Leandro Despouy dejó de ser confiable hace tiempo y por eso la decisión del reemplazo. En las últimas elecciones, el actual presidente de la Auditoría apareció dentro de los aportantes a la campaña de Carrió. Aunque con un monto casi simbólico, confirmó lo que en la UCR se sospechaba desde hace tiempo: «En el ARI tienen más información de la Auditoría que nosotros», se quejaban desde hace tiempo en el comité nacional partidario. Y no es la única protesta: las dudas también se extienden a otros contactos del funcionario.

Esta semana, el máximo órgano del radicalismo deberá tomar la decisión. Fieles al reglamentarismo extremo que se cultiva siempre en la UCR debatirán si sólo basta con una decisión orgánica del partido para remover a Despouy o deben esperar que finaliceel mandato que inició en 2002. A los ojos de la UCR, eso sucedería recién el año próximo.

Pero en la AGN se opina totalmente distinto: al ser un cargo político, no rigen las normas sobre permanencia que benefician a los auditores generales. Es decir, un mandato de ocho años y nombramiento con acuerdo del Senado o Diputados, según corresponda. Por lo tanto, la UCR no debería esperar un año más y podría poner inmediatamente a Gil Lavedra en el cargo, junto con la renovación del Congreso y la asunción de Cristina de Kirchner.

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