El jefe de Gabinete, Alberto Frernández, se abstuvo hoy de recibir a delegados del Hospital Francés debido a que los trabajadores no cumplieron con lo que habían prometido, se justificó en la Casa Rosada.
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Fuentes oficiales señalaron que la reunión se frustró porque los trabajadores "no levantaron la toma" del centro asistencial, ni dejaron de lado los pedidos de nacionalización y cambio de intervención en el hospital.
No obstante, los trabajadores dieron otra versión de los hechos y tenían previsto trasladar lo ocurrido a una nueva asamblea que determinará los pasos a seguir.
El secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, fue el encargado de transmitirles a dos delegados que ingresaron a la Casa Rosada los motivos por los que no se hacía la reunión.
A pesar de la expectativa que había originado el encuentro que el jefe de Gabinete acordó con la comisión interna del hospital el pasado jueves, todo se esfumó este mediodía, cuando surgieron informaciones encontrados desde el gobierno y el sector gremial.
A las 11:30 llegó a la sede gubernamental una comisión gremial, pero la secretaría General sólo permitió el acceso a los representantes médicos, Juan Giglietti y Eduardo Tanús, en tanto el delegado general del Hospital, David Garutti quedó afuera.
Poco después, los delegados médicos manifestaron que el Jefe de Gabinete no los recibió bajo el argumento de "que no se cumplió lo pactado" durante la reunión que se realizó el jueves a instancias de Hebe de Bonafini, titular de Madres de Plaza de Mayo.
Fernández, además les manifestó que "la mesa de trabajo pautada no se reunirá hasta que no se levante la toma del hospital".
Giglietti comentó que Parrilli les aseguró que los recibió "por una cuestión de cortesía".
En tanto, Garutti, que esperó fuera de la Casa de Gobierno, insistió que necesitan una "salida sustentable", como lo es "la nacionalización" del hospital.
Fuentes oficiales señalaron que el jueves los trabajadores se habían comprometido a dejar de lado dos de su reclamos y a desistir de una toma el hospital -que los delegados niegan- para avanzar en la solución del conflicto.
En la reunión de este martes, según el Gobierno, se debía avanzar sobre el pago de meses adeudados a los trabajadores y la incorporación de cesanteados en distintas áreas nacionales y porteñas, además de la propuesta oficial de procurar un fideicomiso para sacar al hospital de la crisis.
Fuentes oficiales indicaron que de "nacionalización no se puede hablar", en medio de una quiebra de 120 millones de pesos, e insiste en el fideicomiso como un camino de solución.
Otro de los temas en pugna es el reclamo gremial del desplazamiento del interventor, José Luis Salvatierra, a lo que el gobierno tampoco está dispuesto a ceder.
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