Gobierno ya piensa en un "plan B" contra la crisis

Política

Hernán Lorenzino, secretario de Finanzas, les explicó ayer a los diputados de la Comisión de Presupuesto y Hacienda que, a pesar de la crisis, el país podrá « cumplir con sus necesidades de financiamiento» en 2009. Pero por primera vez reconoció que en el gobierno se preparan «herramientas» (el famoso «plan B» que en Nueva York ante la Americas Society Cristina de Kirchner dijo no necesitar) para el «peor de los casos». Es decir: si la crisis financiera en los Estados Unidos impacta en el país con más fuerza que la esperada hasta ahora.

El debate del programa financiero del Presupuesto 2009 sirvió así para que los diputados pudieran pedirle explicaciones a Lorenzino no sólo sobre los peligros que acarrearán las consecuencias de la crisis de Wall Street en las cuentas del próximo año, sino también sobre la operación de canje de deuda con los holdouts, los acreedores que no ingresaron en 2005, y la reprogramación de los vencimientos de 2009 y 2010, a través de la oferta de los cinco bancos con los que ahora se negocia.

El funcionario explicó que el gobierno estudia «alivianar los vencimientos fuertes» que debe afrontar el país a través de dos estrategias: «el reperfilamiento de la deuda», otro cambio en la terminología que se utiliza para la operación, y «la incorporación de fondos frescos».

El primer punto tiene que ver con la renegociación de los vencimientos de 2009 y 2010, mientras que la segunda discusión gira sobre «el capital que ingresará al país a través del nuevo canje de la deuda» de los bonistas que quedaron fuera en 2005. Es decir, el ingreso de los $ 250 por cada $ 1.000 de deuda que presenten los holdouts.

«La combinación de estas dos alternativas está cambiando la perspectiva de financiamiento para 2009 y podrá cubrir las dos terceras partes de lo necesario para el próximo período», dijo ayer Lorenzino.

Por lo pronto, el secretario no dejó nada cerrado: « Pensamos en estas dos transacciones y, en caso de que no se concreten, o que su desarrollo sea parcial, el modelo tiene la suficiente solidez como para poder responder», dijo, «en 2003 la deuda representaba 140% del PBI, cuatro años después es sólo de 56% del PBI».

En cuanto a vencimientos, aclaró: «La deuda total es de u$s 149.000 millones y los vencimientos para 2009 son de u$s 33.000 millones de dólares, de los cuales casi la mitad son intrasector público».

«Esta crisis es una oportunidad para el país, porque la liquidez que se puede comerciar es muy importante en estas situaciones», les explicó a los diputados que, a pesar del esfuerzo de Lorenzino, no quedaron completamente informados de las intenciones del gobierno.

  • Banco Central

    Como parte de esas « herramientas» que estudia el gobierno se encuentra la modificación de la carta orgánica del Banco Central y la posibilidad de que la Secretaría de Hacienda financie proyectos de desarrollo con fondos del Central. Es un tema que el Congreso conoce bien, sobre todo porque ya ha modificado la carta del Central en varias ocasiones, casi siempre ampliando el límite prestable de la autoridad monetaria hacia el Tesoro. Nunca fue una discusión fácil, ni siquiera dentro de los oficialismos de turno.

    Pero estaba claro que ante la discusión del proyecto de Presupuesto 2009, existen algunas variables que el gobierno ha modificado después del enviar el mensaje al Congreso y otras que la dinámica de la propia crisis financiera obligará a reformar.

    Por ejemplo, el nivel de pagos de la deuda en el caso que se agrave la situación de los bonos argentinos en el mercado, el financiamiento del plan de obras públicas -en el que se complicará seguramente el aporte que habían comprometido los licenciatarios privados de esas obras, como en el caso del tren Bala-o el monto exacto que deberá disponer el Estado para cancelar la deuda con el Club de París, tal como prometió Cristina de Kirchner.

    Por eso, no llamó la atención que el tema ayer también estuviera sobre la mesa en la reunión que mantuvieron Sergio Massa y Florencio Randazzo con el presidente provisional del Senado, José Pampuro; el de Diputados, Eduardo Fellner; y el jefe del bloque oficialista, Agustín Rossi
  • Dejá tu comentario