La diputada Elisa Carrió, no descartó ayer la posibilidad de aliarse con dirigentes radicales y de otros partidos que no se "vendan" al oficialismo.
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La líder del ARI declaró desde esta provincia que "si hasta diciembre hay sectores o partidos que no se compran ni se vendan", es posible "llegar a hablar con ellos".
De esta manera respondió a la consulta sobre la posibilidad de que la Unión Cívica Radical (UCR) apoye su candidatura para el año próximo.
"Tenemos muy buenas relaciones con gente del radicalismo, del socialismo y otros grupos", admitió Carrió, quien prefirió no opinar sobre el debate que se da en la UCR por la posible postulación del ex ministro Roberto Lavagna.
Respecto al rol de la oposición, Carrió dijo que desde el ARI "decidimos una estrategia, queremos cambiar la Nación no ganar una elección, porque para vencer en un comicio hay que optar por un rejuntado electoral, ahora si el camino es el otro hay que dar una pelea cultural, con intransigencia, que puede ser la victoria".
Por otra parte, la líder del ARI volvió a criticar la gestión del presidente Néstor Kirchner al ratificar que tiene "una construcción de poder de tipo fascista".
Asimismo se mostró preocupada por los incidentes en el Hospital Francés, provocados por "grupos de choque paraestatales" que son fogoneados desde el Poder Ejecutivo y que terminarán "no siendo controlados por nadie".
"Esto ya pasó años antes con la Triple A, y pese a que no digo que este sea el caso, sostengo que es una lógica que cuando se instala es imparable", explicó Carrió.
"Cuando el propio Jefe de Gabinete (Alberto Fernández) manda fuerzas de choque, después a las de seguridad para protejan a las paraestatales, y por último a la justicia para que garantice la impunidad, nos deja en un problema mayor, más si esto se vive en un año que no es electoral", expresó.
La diputada sostuvo que desde su partido trabajarán por la "reconciliación en el país con verdad y justicia respecto al pasado, pero también buscando que exista el ánimo de arrepentimiento y de concordia, que significa unidad de corazón, así como la decisión de alejarnos definitivamente de la violencia estatal que quiere ser propagada desde el Poder Ejecutivo".
La ex candidata a presidenta en 2003 afirmó su convencimiento respecto a que en la búsqueda de la verdad y la justicia, "algunos usan la palabra reconciliación, pero lo que quieren es la impunidad y el olvido, y hay otros que dicen combatir la injusticia pero se nota cierto ánimo de venganza".
Al ser consultada sobre el enojo del gobierno nacional con la Iglesia, Carrió opinó que "los ataques a sectores eclesiásticos no son independientes de lo que ocurrió con la comunidad judía, ni la elección de países enemigos como Uruguay y Chile en julio; uno tiene que tomar la secuencia completa para entender la espiral de construcción de enemigos".
"Estamos en una lógica de construcción de enemigos que empieza en lo externo, sigue en lo interno y no va a parar, o termina con los trabajadores como ocurrió esta semana con los trabajadores y los pacientes del Hospital Francés", ejemplificó la titular del ARI durante una rueda de prensa ofrecida en un hotel de la capital cordobesa.
En este sentido afirmó que "hay una lógica de poder igual al fascismo, de construcción de enemigos que es fascista de carácter, porque todavía no hay disciplinamiento hacia fuera, que va a traer problemas al país, porque hay una sociedad que aplaude estas cosas hasta que es tarde y después queda con sentimiento de culpa".
"Así no registramos Malvinas, ni el uno a uno, ni la violencia... y cuando pasamos los últimos cuarenta años nos encontramos ante una sociedad que nunca registra, lo que genera culpa y por esta razón al poco tiempo se vuelve a una nueva ficción y a un nuevo engaño", agregó.
En lo que respecta a la nueva ley de coparticipación, Carrió expresó que es el "punto central de coptación del gobierno", y que después de pasar del 36 por ciento para las provincias al 24 en 2002, explica "por qué tantos intendentes y gobernantes cualquiera sea su signo político hoy son kirchneristas".
Además aseguró que si todos los diputados nacionales se pusieran firmes en el Congreso, esta situación terminaría, ya que lo que ocurre es que "defienden más al gobierno central que a sus provincias, algo que no se vio ni siquiera en la década menemista".
Carrió viajó a Córdoba para participar de un plenario nacional del partido que lidera, acompañada por la secretaria General del ARI, Elsa Quirós, por el diputado nacional Eduardo, y por los dirigentes provinciales Griselda Baldata, Omar Ruiz y Miguel Rodríguez Villafañe.
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