30 de abril 2002 - 00:00

Hubo un plan alternativo a los "14 puntos" de Olivos

Luego de que Eduardo Duhalde logró controlar -al menos en lo que se observa en superficie- la crisis de la semana pasada, se conocieron detalles de las negociaciones con los gobernadores: lo más importante es un plan de siete puntos que elaboraron Carlos Reutemann, José Manuel de la Sota, Eduardo Fellner y Gildo Insfrán para la cumbre de gobernadores del martes pasado.

Ese papel cayó derrotado en la elaboración de los 14 puntos de Olivos frente al borrador de los caciques dominantes del peronismo, que acercó el salteño Juan Carlos Romero.

Después del acuerdo y tras la asunción del nuevo ministro de Economía, Roberto Lavagna, hubo abundantes rumores para todos los gustos y se insistió mucho con el enojo de varios jefes provinciales con Duhalde.

Ese documento elaborado por los cinco gobernadores se titulaba «Señales hacia afuera y soluciones hacia adentro» y estaba dividido en siete capítulos. Tres de «señales» y cuatro para las «soluciones». La señal que decían buscar con mayor claridad era la de la garantía hacia afuera de que la Argentina iba a honrar sus compromisos.

• Capitalismo

Así lo explicaron los funcionarios más próximos a De la Sota: «Podíamos discutir si en el documento hacíamos referencia a quitas, menor interés y todo lo que se les ocurriera, pero debíamos dejar claro que somos un país capitalista y que estamos alineados en el modelo, cualquier otra cosa era una locura, como durante varias horas se debatió. Teníamos que pedir comprensión porque no podemos pagar, pero decir que íbamos a hacer todo lo necesario para pagar».

El segundo punto abandonaba el estilo «general» y pasaba a lo concreto: proponía derogar (no modificar ni corregir) la ley de «subversión económica» («no hay nada más opuesto a la seguridad jurídica en el país» fue el comentario sobre el punto) y cambiar la Ley de Quiebras, norma calificada como «contradictoria en sus principios, ya que lo que único que consagra es que el deudor no paga. Un absurdo del capitalismo», dijeron.

La tercera señal volvía a lo general para sostener la alianza política con América «desde el Mercosur», una suerte de ratificación de principios del proyecto subcontinental.

Después de estos tres puntos, pasaban a cuatro propuestas que se planteaban como ejes generales de un plan para recuperar elementalmente la economía:

1) «Corralito», enfocado según tres problemas:

-Ahorristas de bancos del Estado (Nación, BAPRO, Ciudad, Córdoba, Corrientes). Devolver en efectivo lo máximo tomando como prioridad a los ahorristas más pequeños y el resto con un título en dólares con 2% anual de tasa y a 3 y 5 años.

-Deuda del Estado con bancos. Pagar con títulos en dólares a 2% anual y permitir que los bancos los transfieran o negocien con sus ahorristas.

-Bancos privados con clientes. No intervención del Estado, que cada entidad negocie la devolución e introducir una ley de liquidación de entidades que permita que a ahorristas o grupos de ahorristas se les transfieran las acciones de las entidades (cram down).

2) Dejar flotar el dólar y mantenerlo estableciendo una paridad igual a la del real, con intervención del BCRA.

3) Reforma impositiva «impostergable»: dejar sólo cuatro impuestos nacionales. IVA a 15%, Ganancias a 25% y cambiar Bienes Personales por Patrimonio Neto.

4) crear un impuesto para las empresas que se beneficiaron con la pesificación de sus deudas, algo que ya tiene proyecto ingresado en el Congreso. Con esto estimaron recaudar casi 3 mil millones, y por supuesto eliminarían las retenciones al campo.

Este documento fue dejado de lado por los gobernadores, que lo consideraron demasiado específico, y la redacción de los 14 puntos se basó sobre el que había acercado Romero y que completaron
Aníbal Fernández y Jorge Remes Lenicov.

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