25 de agosto 2003 - 00:00

Ibarra llamó a pelear en una guerra entre dos proyectos

Aníbal Ibarra reconoció anoche su derrota, con un discurso de cara a la segunda vuelta electoral programada para el 14 de setiembre.

El jefe de Gobierno dijo que «a partir de ahora empieza otra elección, por dos proyectos diferentes de ciudad más allá de que se acorte o no la diferencia», que hasta ese momento, con 10% de los votos contados, arrojaban una distancia de 7 puntos con Mauricio Macri.

Ibarra
apeló a su alianza con el gobierno nacional con la intención de recuperarse en un segundo turno.

«Queremos seguir creciendo, sabemos que en esta nueva elección va a seguir presente la dimensión nacional porque yo no tengo que arrepentirme de la década de los '90"
, dijo con la idea de seguir insistiendo con el discurso que llevó hasta ahora en su campaña.

Antes de conocerse los primeros resultados oficiales de la elección porteña, Ibarra aseguró encontrarse en «excelente posición» en el escrutinio y que trabajará con la gente de Patricia Bullrich y de Luis Zamora.

El jefe de Gobierno se ocupará de captar a los votantes de esos dos ex candidatos para intentar ganarle a Mauricio Macri en el segundo turno electoral, según planificaba anoche.

Ibarra
ofreció una conferencia de prensa en el hotel Hilton de Puerto Madero en la Capital Federal, donde el ibarrismo armó su centro de cómputos para esperar los resultados.

En el segundo subsuelo del establecimiento se acondicionó un escenario con telas blancas de fondo, la inscripción naranja Fuerza Porteña y afiches de la fórmula Ibarra-Telerman. En el cuarto piso del hotel, se dispusieron tres habitaciones para la espera de los candidatos y sus asesores.

Entre los visitantes, quienes aguardaron junto a los cronistas, se vio al sindicalista Víctor Santa María y a funcionarios del Gobierno porteño, como la subsecretaria Lía María, además de los candidatos Norberto Laporta, Ariel Schifrin y Raúl Puy, primeros en llegar.

«Los datos que disponemos marcan un escenario de absoluta paridad que puede variar en pocos puntos para arriba y para pletar»
, expresó Ibarra desde ese lugar.

El frentista pidió
«seriedad» ante la falta de datos oficiales, y destacó que el resultado transmitido por sus fiscales de mesa apuntan «a un escenario de ballottage».

Interpretó que en el resultado se expresó «un claro voto por el futuro, que mira adelante, y como contrapartida un claro voto para dejar atrás al pasado», en alusión a Macri.

Por otra parte, desestimó la posibilidad de tomar una licencia al frente del Gobierno porteño, tal como le pidiera Macri, hasta que se realice el ballottage.

Ibarra
dijo sentir «satisfacción» ante ese pedido porque a la oposición le preocupa que está «trabajando bien». «No se hagan ilusiones porque vamos a seguir trabajando y, en todo caso, la preocupación es de Retrucó con que su rival «respete los límites de gasto de campaña», ya que según él «superó en 500 por ciento los gastos permitidos para la primera vuelta».

A las 18 en punto, cuando las pantallas de TV ubicadas en el subsuelo del Hilton comenzaron a difundir boca de urna, a pesar de la prohibición, el jefe de campaña de
Ibarra, Carlos Campolongo, se preparó para hacer su anuncio. Una vez que escuchó que su par en la campaña de Macri, Juan Pablo Schiavi, dijo tener una ventaja de 4 puntos, Campolongo subió al escenario.

El legislador se mostró cauto y habló de paridad electoral. Lo mismo hizo más tarde la senadora
Vilma Ibarra, hermana del jefe porteño, mientras que Ariel Schifrin, responsable de Descentralización del Gobierno de la Capital Federal, insistía en tratar de convencer a los seguidores de «una diferencia de medio punto a favor nuestro».

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