Ibarra toma clases de segunda vuelta
-
Vigilia por Malvinas: qué es, dónde se hace y cómo es la conmemoración
-
En su primer informe de gestión, Adorni deberá responder más de 4800 preguntas de la oposición
«Nos tendremos que hacer cargo de no haber llegado a los sectores más bajos. Y por eso trabajaremos estas tres semanas para llegar a ellos», se conformó Ibarra, tardíamente quizá.
«La gente votará por el futuro» porque esa posición se expresó en las elecciones de ayer no sólo con el voto hacia su candidatura «sino también a la postulación de Zamora y de Bullrich», comenzó por la mañana su segunda campaña Ibarra.
En la estrategia brasileña hay un puntal que podría capturar para Ibarra los votos de la centroizquierda y de la izquierda o más específicamente los que estacionaron en la boleta de Luis Zamora sin tanta convicción sobre ese candidato, pero con la certeza de la no adhesión al resto. Ese sostén al que recurrirá Ibarra a partir de hoy es Carrió, perdedora en el reparto del armado de lista y luego más en los resultados, pero decidida al parecer a encarar como propia la nueva campaña.
Es más, piensan que Carrió debería aceptar un cargo si ganara el jefe de gobierno y debería anunciarlo ya mismo. La diputada del ARI pidió así a los suyos «encolumnarse y trabajar para el triunfo de Ibarra en la segunda vuelta para evitar que la derecha se apropie de la ciudad».
La estrategia de esa comunicación que utilizó hasta ahora Ibarra para salir derrotado, pero con menos de cuatro puntos, se reduce a un grupo reducido: la hermana Vilma Ibarra y el jefe de gabinete porteño Raúl Fernández. Los consideran las figuras políticas y también impenetrables. Con algo de influencia y mejor entrenamiento en la materia pivotea Jorge Telerman, mientras que Campolongo oficia de asesor y una suerte de organizador de esas luces, tarea que también recae en Daniel Rosso, el subsecretario de Comunicación del gobierno porteño, cuya misión principal es mantenerse informado.
Los consejos de Favre, en cambio, como una bocanada de experiencia eran seguidos con atención, ya que la compañía del brasileño durará horas más.
En otro lugar, en las oficinas de Diagonal Norte y Florida, donde reside el centro de reuniones de campaña, el ibarrismo afrontaba la desazón de su tropa, por varias razones que esmerilaron a propios y aliados.




Dejá tu comentario