La CGE, sello que creó José Ber Gelbard, premió ayer a Cristina de Kirchner por tener alta imagen y haber ganado las elecciones. Un gesto para construir la burguesía nacional que esperan en Casa de Gobierno.
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La primera dama escuchó ayer a los opositores a sabiendas de que el dictamen está firmado y que no se pueden introducir modificaciones. En rigor, una simulación de pluralidad democrática.
Por si quedaran dudas de cuál es la verdadera intención del gobierno, la senadora reforzó la instrucción a sus partidarios y le encomendó al Senado votar la iniciativa durante la sesión extraordinaria prevista para las próximas 48 horas. En la reunión de ayer, A lo largo de toda la reunión de la Comisión de Asuntos Constitucionales, la senadora se esforzó por convencer a los críticos sobre la conveniencia de este proyecto y de respaldar las gestiones del gobierno en materia jurisdiccional.
Así se ocupó en destacar que es el único gobierno desde el retorno de la democracia que autolimitó por decreto sus facultades respecto del Poder Judicial.
El proyecto de reducción del consejo de jueces establece que estará compuesto por tres legisladores de cada Cámara (dos por la mayoría y una por la primera minoría), tres jueces, dos representantes de los abogados de la matrícula federal, un representante del Poder Ejecutivo y uno del ámbito académico. El dictamen elimina: al presidente de la Corte Suprema; a un juez; a dos legisladores de la segunda minoría; a dos abogados, y a uno de los representantes del ámbito científico.
Sobre estas cuestiones apuntaron las críticas. La representante del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS),
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