Julio Cobos fue acompañado por el presidente de la Sociedad Rural, Luciano Miguens; y por su vice, Hugo Biolcati. Llegó sin avisar y pensando que asumiría la presidencia mientras viajaba Cristina a Bolivia.
Horas antes de la reunión entre la Secretaría de Agricultura y las entidades del campo, Julio Cobos visitó la Exposición Rural de Palermo y le pidió a Luciano Miguens que «siga trabajando con el mismo esfuerzo que hasta ahora». El vicepresidente fue el único funcionario del gobierno que desoyó el boicot oficial a la muestra agropecuaria, visitó al toro campeón «Cleto» y fue ovacionado durante los 40 minutos que estuvo en Palermo. Pasadas las 13:30, Cobos estaba en su despacho del Senado preparándose para asumir la presidencia en reemplazo de Cristina de Kirchner, que tenía agendado un viaje a Bolivia junto a Hugo Chávez. «¿A qué hora llega el escribano ( Pedro) Echegaray para firmar el acta de traspaso?», preguntó el vicepresidente. Cuando le informaron que el escribano general de la Nación llegaría cerca de las 15:30, Cobos se despidió de sus colaboradores sin dar pistas sobre su próximo destino. «Ya vuelvo», dijo antes de partir con el director de Relaciones Institucionales del Senado, Néstor Majul.
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El vicepresidente abordó un auto oficial que lo depositó minutos antes de las 14:00 en la puerta de la Exposición Rural. En ese momento, desde su despacho del Senado le enviaron a su teléfono celular un mensaje de texto donde le informaban que la presidente Kirchner había cancelado su excursión a Bolivia y que quedaba trunca su cita con el escribano Echegaray para firmar el traspaso del mando presidencial.
Nadie esperaba a Cobos en Palermo. El radical de Mendoza ni siquiera le había avisado a Miguens que pasaría por la muestra. Tanto que el presidente de la Sociedad Rural casi se atraganta con un puchero cuando le informaron que el héroe del campo en la votación contra las retenciones móviles se encontraba en la exposición. Acostumbrado a la jerga de maratonista, Cobos explicó que «los primeros cien metros los hice tranquilo, pero después se me vino la gente encima y empezaron a corear mi nombre».
En medio de la multitud y de las fotos, Cobos fue rescatado por Miguens y por su vice, Hugo Biolcati. Realizaron juntos una visita exprés a la muestra, saludaron al toro «Cleto» y además hubo un encargo del jefe del Senado para la dirigencia rural: «Sigan trabajando con el mismo esfuerzo que hasta ahora y como lo hacen siempre».
El pedido no pareció casual. Tanto que llegó apenas cuatro horas antes de que Miguens, Fernando Gioino ( Coninagro), Mario Llambías ( Confederaciones Rurales) y Eduardo Buzzi (Federación Agraria) se reunieran con el secretario de Agricultura y Ganadería, Carlos Cheppi. Pero además pidió confianza con relación al conflicto planteado entre el gobierno y el campo: «Hay que confiar en el consenso y el diálogo que se va a lograr entre la Mesa de Enlace y la Secretaría de Agricultura».
El sábado pasado, Cobos le había enviado una carta a Miguens explicando que no asistiría a Palermo pero que agradecía la invitación. El vicepresidente buscó así evitar una confrontación abierta con Cristina de Kirchner, quien no sólo se ausentó del acto central de la Rural sino que también ordenó retirar todos los stands de organismos oficiales, como el INTA, y de varias provincias gobernadas por el kirchnerismo. Ni siquiera los granaderos a caballo pudieron asistir a la fiesta del campo.
Pero Cobos tuvo tiempo también para quejarse del estado de la Concertación, experimento electoral que había sido ratificadopor su compañera de fórmulael fin de semana pasado. «Tiene que empezar a funcionar; hasta ahora no ha habido participación en las acciones de gobierno, queremos aportar nuestra visión complementaria», reclamó Cobos, con un cuchillo que recibió de regalo, en relación con el acuerdo que lo llevó a integrar la fórmula presidencial kirchnerista. (En Saladillo, hace unos días, también recibió como regalo un juego de facones.)
Llamado
Pero el péndulo político de Cobos altera los ánimos de los gobernadores radicales aliados. Hoy, Florencio Randazzo recibirá en la Casa Rosada a los mandatarios de la UCR Miguel Saiz (Río Negro) y Gerardo Zamora (Santiago del Estero), dos caciques del radicalismo kirchnerista que mandaron a sus legisladores a votar en el Congreso a favor del proyecto de rentenciones móviles del kirchnerismo. El vicepresidente, marginado de ese relanzamiento de la Concertación a cargo del ministro del Interior, recibió ayer un llamado telefónico desde Corrientes informándole que el gobernador Arturo Colombi no podría recibirlo. Juan Pablo Daukszewicz, titular de Asociación de Productores, Introductores y Mayoristas de Alimentos Perecederos (Apimap), entidad que sería anfitriona de Cobos en Corrientes, confirmó que la visita se postergaba pero no conocía los motivos.
Otra radical, antikirchnerista, que visitó ayer la Exposición Rural fue la bonaerense Margarita Stolbizer. La ex candidata a gobernadora de la Coalición Cívica fustigó al gobierno por la actitud «caprichosa» y de «confrontación que mantiene con el campo al no convocar al diálogo ni invitarlos a encuentros con delegaciones de gobiernos extranjeros».
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