La página Web Argenpress se rasga las vestiduras por el despido de Luis D'Elía. Ese sitio suele expresar opiniones de la izquierda vernácula y refleja la inquietud que en ese arco hay por lo que presumen es un giro en la política exterior de Néstor Kirchner. Imposible saber a esta hora si eran incrédulos por creerlo «progresista» al Presidente o se sienten que fueron engañados por los fuegos artificiales del oficialismo que prebendó y aún prebenda a
D'Elía y sus amigos.
El campanazo en Wall Street y la repentina «suelta de manos» a Luis D'Elía son señales cada día más claras de un latente alineamiento con las demandas y la estrategia de los Estados Unidos. El conflicto con el ex secretario de Hábitat y Vivienda, por su apoyo público a Irán, incluye el desapego concreto del gobierno hacia las políticas que impulsa Venezuela como oponente regional del imperio.
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La declamada independencia al término de la IV Cumbre de la Américas en Mar del Plata parece haber encontrado su techo. Néstor Kirchner y señora inauguraron las operaciones en la poderosa Bolsa de Valores de NuevaYork el pasado setiembre, en medio de llamados al apoyo de EE.UU. para aportar a la « estabilidad de la región».
El Presidente aprovechó su visita a Norteamérica para resaltarla «seguridad jurídica» que otorga «previsibilidad a la inversiones». Lejos ya del proyecto que aseguraba volcarse en una inexistente «burguesía nacional», el llamado se dirige a las inversiones de sectores transnacionales en alianza con el difuso capital nacional y regional.
En sintonía con esta serie de gestos voluntariosos, desde la Casa Blanca han surgido en las últimas semanas extensos elogios a la gestión K. La orden de captura para el ex presidente Alí Akbar Hachemi Rafsanjani y otros altos funcionarios del gobierno iraní, en el marco de la investigación por el atentado contra la sede de la AMIA en 1994, logró un caluroso apoyo de la administración Bush. El hecho se enmarcó desde Washington como parte de la cruzada por el control de las reservas petroleras en Medio Oriente. Nuevamente, la Justicia de los países dependientes aparece como «segura» a los ojos del imperio cuando sus decisiones responden ajustadamente a sus necesidades prefijadas.
En este contexto, y sin olvidar por ello la incongruente trayectoria política de Luis D'Elía, la inesperada orden de renuncia a la Secretaría de Hábitat y Vivienda establece a nivel local un claro límite al discurso nacional y popular que ventila el gobierno. El dirigente de la FTV se decidió a apoyar públicamente a Irán, país integrante del «eje del mal» según las curiosasdenominaciones del imperio,y eso le costó el cargo. El comentado rol de la cancillería de Venezuela detrás de las declaraciones del ex piquetero no fue esta vez un freno sino un impulso para Kirchner.
La reelección de Lula en Brasil, país del cual la Argentina es aliado estratégico en la conducción del Mercosur, otorgó tranquilidad política al gobierno a nivel latinoamericano. Corrido por derecha a nivel interno, tras la derrota en Misiones y la aparición en escena de un -todavía incipientefrente que aglutine, entre otros, a Mauricio Macri, Juan Carlos Blumberg, Roberto Lavagna y sectores residuales del duhaldismo y con buena parte de los sectores de la izquierda vernácula cooptados y acríticos, Kirchner se lanzó en una avanzada de acumulación de capital y consenso por derecha.
A más de tres años de gobierno, la gestión del santacruceño se caracteriza por la acumulación de ganancias para los sectores minoritarios de la sociedad y la consecuente desigual distribución de las riquezas.
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