Pero Kirchner retrocedió y Solá limitó su margen de acción a una charla con Duhalde.
El lunes, de hecho, por expreso pedido presidencial,
Eso lo había charlado Sigal con el Presidente en Paraguay dos semanas atrás, y el jueves último Kirchner dijo públicamente que lo que el frentista «debía hacer» era bajar su candidatura. Sigal tardó pocas horas en reaccionar:
Kirchner y Solá presumen que Duhalde no abrirá algunos huecos en la lista nacional, pero que, al margen de la voluntad que blanqueó