Con fanfarria y cotillón peronistas, el sureño celebró ayer la reapertura de esos talleres -están cerrados desde 1993-, ceremonia que a media tarde amenazó con incomodarlo porque vecinos y militantes habían preparado un escrache para repudiarlo. Pero, por aire, No pudieron, obvio, arrimarse al patagónico: según
Dejá tu comentario