La Legislatura porteña aprobó ayer la nueva conformación de la Auditoría General de la Ciudad, el organismo de control más importante del distrito. Tras el acuerdo de macristas con el kirchnerismo, el organismo será presidido por la legisladora del Frente para la Victoria, Sandra Bergenfeld, una abogada que llegó al recinto en las boletas de Macri, en 2003, pero luego emigró al oficialismo.
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Autora de la denuncia contra Jorge Telerman por la carencia de título de licenciado, Bergenfeld quedó fuera de las boletas electorales con la promesa de Alberto Fernández de concederle un puesto en la Secretaría de Medio Ambiente, pero a Romina Picolotti se le complicó la recepción de más colaboradores.
El kirchnerismo ocupará otras dos sillas en la Auditoría. Una para Adrián Jaichenco (UPCN) y otra para Josefa Prada, actual auditora que renueva el cargo.
Otros lugares
El macrismo ocupará también tres lugares de los siete que conforman el directorio del organismo de control. Irán el actual titular de la Legislatura, Santiago de Estrada; Carlos Tosso (Recrear) que ya es auditor y repite por cuatro años más; y Alejandro Fernández, del peronismo ligado a Macri.
La Coalición Cívica tendrá una representante, Paula Olivetto, cuya designación fue presenciada ayer en la Capital Federal por la gobernadora electa de Tierra del Fuego, Fabiana Ríos. Los nuevos auditores asumirán recién en diciembre, a pesar de estar vencidos los cargos actuales, que ayer fueron prorrogados por segunda vez hasta entonces.
Buena voluntad
El macrismo amagó con reclamarle al kirchnerismo la ocupación de cuatro sillas, incluida la de presidencia, hasta que se renueven las bancas. De acuerdo con la Constitución porteña, la presidencia debe ejercerla la oposición, que será el kirchnerismo, pero en diciembre, una vez que se renueven las bancas según la elección de junio. La conciliación llegó con el gesto de buena voluntad del oficialismo, que no pondrá escollos para la sanción del Presupuesto que quiere Macri, ni para otras leyes que ha pedido para su futuro gobierno de la Capital Federal.
De ese modo, el kirchnerismo logró que se le reconozcan tres de los siete lugares del organismo de control que en principio auditará la gestión de Jorge Telerman y más tarde la del propio Macri, quien también tiene asegurado tres lugares. Por eso parece clave la silla que ocupará la arista Olivetto, en representación de la Coalición Cívica que fue aliada a Telerman en las elecciones de la Capital Federal. En cambio el jefe de Gobierno y sus aliados del ARI residual no lograron imponer un solo candidato para integrar el organismo.
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