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1 de diciembre 2006 - 00:00

Lanzan inédita fuerza binacional con Chile

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Michelle Bachelet
El próximo lunes se pone en marcha la iniciativa más importante en materia de integración militar desde el retorno de la democracia: el funcionamiento de la Fuerza de Paz Combinada Binacional Cruz del Sur. Vivianne Blanlot, ministra de Defensa de Chile, y Nilda Garré firmarán el acta de inauguración del Estado Mayor Combinado que de inmediato comenzará con la planificación para organizar la fuerza de despliegue rápido compuesta por uniformados de Chile y la Argentina.

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Asistirán también el jefe de Estado Mayor de la Defensa Nacional de Chile, vicealmirante Jorge Huerta Dunsmore, y el titular del Estado Mayor Conjunto, brigadier general Jorge Chevalier. El 1 de enero de 2007, dirá el acta, tiene que estar organizada y con los nombres de los soldados listos a ser convocados para el adiestramiento en el Centro de Argentino para Entrenamiento Conjunto para Operaciones de Paz (Caecopaz) de Campo de Mayo.

El arribo de la ministra trasandina a Buenos Aires se produce en momentos sensibles: Garré deberá explicar en persona sus declaraciones en La Paz, Bolivia, acerca de otorgar una salida al mar al país del altiplano. No será fácil convencer a la funcionaria chilena, experta en temas energéticos, sobre que lo dicho a favor de Evo Morales nada tiene que ver con el precio del gas que logró la Argentina en su negociación con Bolivia. Y eso que Blanlot ya había conversado por teléfono con Garré instantes posteriores a las desafortunadas palabras de la ministra.

La política ofrece oportunidades para tratar temas espinosos disimulados en «visitas pautadas» como lo es ésta de la firma del acta de creación de la fuerza Cruz del Sur. Es cierto que el encuentro se arregló a principios de octubre pasado en Puerto Williams, mientras se ejecutaba el ejercicio Solidaridad 2006. Sin embargo, el clima de molestia que generó en La Moneda la intromisión de Garré en el diferendo que mantiene Chile y Bolivia por la salida al mar teñirá el acto del lunes en el edificio Libertador. Aunque se lo pretenda disimular.

Un dato confirma que la emisaria de Michelle Bachelet viene para algo más que la agenda con Garré: Blanlot tiene audiencia con el canciller Jorge Taiana. La cancillería chilena a través del vicecanciller Alberto van Klaveren había solicitado una declaración oficial acerca de las palabras pronunciadas por Garré.

  • Poco común

    La creación de una fuerza con mando binacional alternativo es un hecho poco común en el mundo, existen casos como la brigada francoalemana y las fuerzas anfibias anglo-holandesas e hispánicoitaliana de la OTAN. El primer comando, a partir de 2007, estará en el edificio Libertador y lo ejercerá un oficial superior del Ejército Argentino. Luego, en 2008, Chile será anfitrión del comando de la fuerza Cruz del Sur.

    Se llega a este nivel de intercambio y cooperación militar tras varios años de compartir operaciones de paz en el mundo con los trasandinos. Se trata de un esquema de despliegue rápido que apunta a satisfacer requerimientos urgentesde Naciones Unidas. La fuerza Cruz del Sur encaja en dos de las misiones subsidiarias que ayer reglamentó Kirchner por decreto para los uniformados en la Directiva de Defensa: participación en fuerzas multilaterales bajo bandera de la ONU y construcción de sistemas de defensa subregional.

    La integración de la fuerza requiere de un estándar doctrinario que están elaborando oficiales de Estado Mayor de ambos países y también equipamiento (medios y armas) del mismo nivel. Aquí aparecerán los inconvenientes. No será fácil adaptar esa doctrina al abismo que hoy separa la tecnología bélica de los uniformados de Chile y la Argentina.

    Los trasandinos han modernizado sus fuerzas armadas -gracias a recursos que reciben de las exportaciones de cobre (Ley del Cobre)- con lo último en aviones de caza (F-16 norteamericanos y holandeses), buques (fragatas de origen británico y flamantes submarinos franceses de la clase Scorpene) más tanques y blindados (Leopard de fabricación alemana). Esta diferencia puede entorpecer la interoperabilidad entre fuerzas. Al menos en comunicación gráfica habrá entendimiento mutuo. Ayer en Valparaíso, el jefe de la marina chilena, almirante Rodolfo Codina Díaz y el titular de la Armada Argentina, Jorge Godoy, lanzaron el número cero de la primera revista combinada hecha por redactores navales de los dos países. El nombre del anuario naval bilateral es «Latitud Sur, Confianza en el mar».
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