La Cámara de Diputados aprobó anoche la eliminación de la obligatoriedad de internas abiertas en todos los partidos políticos para definir candidaturas. Con el apoyo de todos los bloques, el proyecto deberá ahora ser aprobado por el Senado para convertirse en ley antes de 2007, año electoral. Según la iniciativa, ahora solamente los afiliados a un partido político podrán votar para definir sus candidaturas. Se busca así que otras fuerzas políticas no puedan influir ilegítimamente en las postulaciones de un partido, al contrario de lo impulsado desde hace 10 años.
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La obligatoriedad de las internas abiertas, que ahora se busca derogar, había surgido en el marco de la reforma política impulsada después de la crisis de 2001. Pero ahora los partidos podrán definir sus candidatos a través de sus convenciones, de internas -abiertas o cerradas-, o a dedo.
Aunque en un principio se había pensado en suspender la obligatoriedad de las internas, finalmente la Comisión de Asuntos Constitucionales presidida por el kirchnerista salteño, Juan Manuel Urtubey, aceptó la propuesta del lopezmurphysta Pablo Tonelli para derogar esa disposición.
La comisión arrancó discutiendo un proyectopresentado por el diputado del Justicialismo Federal, Jorge Landau, para suspender las internas abiertas el próximo año, pero los diputados decidieron avanzar en la derogación de la norma. La ley de internas abiertas que nunca tuvo total aceptación por parte de los partidos políticos fue sancionada en el marco de la crisis del «que se vayan todos» en referencia a la necesidad de renovar la dirigencia política en cargos electivos.
Además ayer, la Cámara de Diputados convirtió en ley el demorado proyecto que crea la Autoridad de la Cuenca Matanza-Riachuelo con el objetivo de recuperar ese cauce contaminado. La iniciativa, que fue impulsada por el Poder Ejecutivo a través de la Secretaría de Medio Ambiente, prevé la creación de un organismo que estará encargado de implementar un programa de saneamiento y controlar su cumplimiento. Y autoriza a la Autoridad de la Cuenca Matanza-Riachuelo a realizar auditorías a empresas que contaminen y a imponerles sanciones. Solamente el ARI votó en contra por considerar que el poder de policía del ente tripartito viola jurisdicciones ajenas y que en tal sentido el proyecto es fácilmente tachable de inconstitucional por las empresas que se busca controlar.
La Autoridad de la Cuenca deberá constituirseen el ámbito de la secretaría que dirige Romina Picolotti, que depende de la Jefatura de Gabinete, y tendrá competencia en la Capital y en catorce partidos bonaerenses.
Además, el texto transfiere al futuro organismo las partidas presupuestarias y bienes del comité ejecutor del Plan de Gestión Ambiental y de Manejo de la Cuenca, creado en 1995.
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