Este es uno de los rubros más caros que debe encarar Relaciones Exteriores y por eso se había dispuesto una suspensión. El problema central no fue sólo el traslado entre distintas legaciones -con un alto costo por mudanzas y los pasajes aéreos-sino la vuelta al país de quienes cumplieron el plazo de permanencia en el exterior. Esos fondos deben pagarse a los funcionarios antes de iniciar la mudanza de cargo para hacer frente al traslado personal y de su familia.
Pero esto originó otro problema: se comenzó a sustituir a quienes cumplían su tiempo en el exterior, pero sin dar de baja oficialmente al reemplazado. El resultado fue que oficialmente se multiplicaron cargos en embajadas y consulados al no contar con los pasajes de vuelta.
Finalmente Economía se enteró del nuevo mecanismo, y el propio
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