La decisión de seis gobernadores que otorgaron beneficios salariales a empleados estatales antes de dejar su cargo el próximo 10 de diciembre podría comprometer, en algunos casos, el escenario financiero de las administraciones entrantes. Esta situación se debió mayoritariamente a la clásica demagogia pre y poselectoral (además de alimentar el clientelismo político), que previsiblemente dio buenos frutos en algunos distritos como Mendoza, La Pampa y Catamarca, donde los gobernadores dejarán el poder en manos de hombres del mismo partido aunque no alcanzó en Chubut, donde el gobernante radicalismo ni siquiera con la promesa de un aumento de $ 150 pudo vencer al justicialismo. Las situaciones planteadas en Santa Fe y en Chaco, sin embargo, no respondieron a un manejo populista. En la primera, Carlos Reutemann otorgó un plus salarial a los efectivos policiales, demostrando entender bien la difícil situación en torno a la fuerza; mientras que, en la segunda, el radical Angel Rozas cumplió con su promesa de descongelar los índices de antigüedad de los estatales.
Gobernadores salientes Carlos Manfredotti, Carlos Reutemann, José Luis Lizurume, Rubén Marín, Roberto Iglesias, Angel Rozas y Oscar Castillo.
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Mezcla de promesa electoral para los pasados comicios provinciales y, en muchos casos, último acto de demagogia populista, los mandatarios que dejarán sus cargos pusieron la rúbrica a Informate más
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