ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

4 de diciembre 2007 - 00:00

Luto y silencio de perdedores locales

Hugo Chávez, ya sea por simple afinidad o por negocios que van desde la soja hasta el petróleo, cosechó una larga lista de amistades en la Argentina. Entre ellas, las de las fotos.

ver más
Arriba, de izquierda a derecha: Néstor Kirchner, Gustavo Grobocopatel, Enrique Pescarmona, Alicia Castro, Diego Maradona, Nilda Garré y Emilio Pérsico. Abajo, de izquierda a derecha : Hebe de Bonafini, Luis D'Elía, Miguel Bonasso, Claudio Uberti, Julio De Vido, Patricio Echegaray y Paolo Rocca.
La lista de amigos silenciosos ayer, pero comprometidos con la derrota de Hugo Chávez cubre sectores de la política argentina, el activismo social y los negocios. Aquí una minuta sintética de esa red hoy de luto:

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Miguel Bonasso. Kirchnerista disperso con vocación militarista reportea en la intimidad a Chávez cuando va a Caracas y se fascina con los lustrosos parqués del Palacio de Miraflores. No ejerce el periodismo crítico, su oficio de origen.

Luis D'Elía. Perdió un cargo con Kirchner por mantener la fidelidad continental hacia el presidente bolivariano en sus posiciones sobre la crisis de Medio Oriente. De extracción clerical, conserva el voto de obediencia.

Julio De Vido. Ha administrado desde el Ministerio de Planeamiento los negocios entre Venezuela y la Argentina, convirtiendo a la Cancillería y la embajada en oficinas decorativas para esa función.

Hebe de Bonafini. Le fascina el feísmo político y le encanta la cercanía de Chávez respecto de Fidel Castro. También sus críticas a los Estados Unidos e Israel. Le gustaría que fuera aun más vehemente.

Claudio Uberti. Vivió y murió -políticamente- por Venezuela y Chávez. Organizó y administró las ventas de productos argentinos al fideicomiso venezolano fondeado con el pago que hace el país a Caracas por compras de combustibles a precios altos. Estuvo en el avión que transportó los 800 mil dólares confiscados en Ezeiza.

Emilio Pérsico, Humberto Tumini, Jorge Cevallos. Tres estrellas del piqueterismo que han sido acusados de recibir subsidios de Venezuela. Ocupan, con diverso grado de domesticación, posiciones cercanas al gobierno.

Patricio Echegaray. Manda en lo que queda del Partido Comunista y tiene indicaciones de La Habana de no despegársele al bolivariano a quien, si fuera ortodoxo, debería condenar por deslices pequeño-burgueses y escasa convicción revolucionaria. Pero Chávez tiene la plata que nadie tiene.

Nilda Garré, Alicia Castro. Embajadoras de Kirchner en Caracas que demuestran que el Presidente ha querido una relación diplomática «a reglamento» con ese país. ¿Sacia la sed del presidente venezolano por las damas argentinas?

Paolo Rocca, Enrique Pescarmona, Gustavo Grobocopatel. Trío empresario que ha hecho magníficos negocios en Venezuela de la mano de Kirchner y de De Vido. Entiende los códigos para hacer emprendimientos con dinero del Estado y le fascina a Chávez ese modelo argentino.

Néstor Kirchner. Hay dos Kirchner, o más. A uno le encanta este amigo que lo subsidia en el aislamiento, aunque en Venezuela digan que Chávez tiene negocios corruptos en la compra de bonos argentinos que se revenden con retornos gracias al mercado cambiario paralelo. Al otro Kirchner le fastidia el estilo expansivo e insolente de Chávez y hasta algunos de sus proyectos. Criticó, por ejemplo, este referendo que le cierra al bolivariano el camino a una reelección.

Diego Maradona. Llega a Chávez -lo confesó- por indicación del « comandante» Fidel Castro. Compartió el tren del ALBA que llevó a los activistas a la cumbre de Mar del Plata en una producción que incluyó a Evo Morales, Hebe de Bonafini y el cantautor Manu Chao. Niega haber cobrado por su participación.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias