Tras meses de chicanas y acusaciones cruzadas entre el Gobierno nacional y el porteño, el mandatario comunal Mauricio Macri confirmó hoy que la Nación no le traspasará a la Ciudad parte de la Policía federal y, en respuesta, adelantó que lanzará un "plan integral de seguridad".
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El anuncio llegó apenas 15 minutos después de finalizada la reunión que Macri compartió con el jefe de Gabinete de la Nación, Alberto Fernández, en la sede del Ejecutivo comunal, donde el funcionario kirchnerista reiteró su negativa al traspaso policial.
Sin embargo, la certeza de que su pedido por la transferencia de la seguridad no se concretaría acompañaba a Macri desde febrero -cuando se reunió por primera con Fernández-, lo que llevó al Gobierno porteño a trabajar contrarreloj en las últimas semanas en el diseño de una fuerza policial propia.
Así, Macri pudo hoy matizar la confirmación del fracaso de sus reclamos a la Nación con el anuncio de que la semana próxima presentará su "plan integral de seguridad". "No nos pusimos de acuerdo. El Gobierno nacional seguirá ocupándose de la seguridad de la Ciudad de Buenos Aires, pero independientemente de ello en la próxima semana presentaremos una propuesta integral de seguridad para comenzar el debate en la Legislatura", adelantó el jefe comunal.
Guardando algo de misterio para cuando la presentación se concrete, Macri evitó precisar si el plan contempla la creación de una Policía propia, pese a que esa iniciativa es el alma del proyecto en el que el Gobierno porteño viene trabajando desde hace varias semanas. "Esperemos a que hagamos la presentación integral. La Policía es sólo un capítulo", sostuvo al respecto.
A su lado, la vicejefa de Gobierno porteño, Gabriela Michetti, apuntó que pese a la negativa de la administración central, la intención del macrismo es seguir reclamando por el traspaso de la fuerza con sus respectivos fondos: "Nunca dejaremos de reclamar lo que creemos que corresponde reclamar", subrayó.
De todas formas, y a pesar de ratificar el reclamo, la vicefeja remarcó: "No queremos quedarnos con los brazos cruzados y vamos a empezar a preparar a la Ciudad para que tenga su propia seguridad".
Minutos antes, Fernández se había retirado de la sede del Ejecutivo porteño sin hacer declaraciones.
Incluso, antes de presentarse en Balcarce 1 para la cita, ya había anticipado poca disposición a la negociación: "Me invitan a un almuerzo para lanzarme un ultimátum por la Policía", se quejó en declaraciones radiales.
Públicamente, el ministro coordinador le reclamó a Macri "terminar con este discurso casi maniqueo de hacerle sentir a la gente que uno tiene en sus manos la llave de la seguridad tan sólo invocando la necesidad de tener una policía con plata".
Sin embargo, pese al áspero clima previo y al previsible desacuerdo sobre la transferencia de la Policía, Macri definió varias veces al encuentro con Fernández como "muy bueno". Ensalada mediante, durante más de una hora de reunión, ambos funcionarios acordaron una agenda de trabajo conjunta definida como "intensa" por el jefe de Gobierno, que incluye cuestiones de transporte, terrenos fiscales y medio ambiente, cuyos avances serán anunciados a fines de abril.
Según detalló Macri, abordaron el lanzamiento Ente Único de Transporte Metropolitano (del que también formará parte la provincia de Buenos Aires) y del programa "subterráneo global" que contempla el análisis del traspaso del subte a la Ciudad y el diseño de nuevas líneas.
También la Ciudad reiteró su reclamo por los terrenos actualmente bajo administración del Organismo Nacional de Admistración de Bienes (Onabe), a los que Macri quiere dar "utilización social o comercial".
Dejá tu comentario