jefe de Gobierno porteño Mauricio Macri y los diputados del PJ disidente Felipe Solá y Francisco De Narváez.
Los líderes opositores Mauricio Macri, Felipe Solá y Francisco de Narváez sellaron la conformación de un frente opositor para las elecciones de octubre, con epicentro en la provincia de Buenos Aires, aunque evitaron definir el orden de las listas.
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Luego de mantener un encuentro privado en el Hotel Intercontinental, los tres referentes del flamante polo antikirchnerista definieron a la reunión como "un primer paso para la construcción de un nuevo espacio político".
"Vamos a trabajar juntos generar una fuerza que genere propuestas para que la gente pueda optar", dijo Macri, mientras que Solá y De Narváez adelantaron que pondrán en funcionamiento un interbloque entre sus fuerzas en la Cámara de Diputados.
El jefe del PRO y los diputados del peronismo disidente formularon fuertes críticas al Gobierno nacional, en el marco de una conferencia de prensa que brindaron tras mantener un encuentro de 45 minutos en un hotel céntrico.
El nuevo polo opositor tendrá tres ámbitos de injerencia: la Capital, donde gobierna el macrismo, Buenos Aires, en la que aspira a pelear contra el kirchnerismo y el frente cívico radical y socialista, y en el Congreso nacional.
"Este es un momento fundacional. Estamos listos para trabajar juntos", dijo el jefe de gobierno porteño, y destacó: "Somos tres personas optimistas frente al futuro del país. Las angustias, que son enormes, tienen solución".
Solá sostuvo que asumieron "el compromiso de trabajar juntos con la máxima solidaridad y compromiso", y enfatizó en la necesidad de propones una "propuesta conjunta y potente".
"Es primer término por la inseguridad; en segundo, por la exclusión, y en tercer lugar, es fundamental la implementación de la boleta única", afirmó Solá haciendo mención de los motivos del acuerdo.
El encuentro fue convocado por Macri y se desarrolló sin otros interlocutores en el Salón Soldi del segundo subsuelo del hotel, en el que había tres sillas, una mesa de vidrio y otra con bebidas y masas.
Luego, De Narváez felicitó a Macri por lo que consideró una "convocatoria audaz" y destacó que "comienza un nuevo camino" con una "la suerte atada en un destino común, de transformación conjunta" entre los tres sectores.
Los integrantes del nuevo espacio político sostuvieron que por el momento no se definirá quién irá como primer diputado en octubre: "Tenemos un menú de alternativas, pero lo importante es que vamos juntos. Ponemos a disposición un instrumento".
"Faltan 256 días para la elección, para muchos es una eternidad y muy poco para otros, para Felipe y para mí es un tiempo para buscar el conjunto. Lo que sí hemos acordado que lo primero son los problemas de la gente, y lo segundo también: pobreza, exclusión y temor a perder el empleo", aseveró De Narváez.
Solá afirmó que hay que "presentar una propuesta electoral común que abra las puertas, con un máximo de generosidad y patriotismo posible", y volvió a asegurar que el Gobierno "no tiene políticas de seguridad ni de acción social".
El armado del PRO y del peronismo disidente se concretó de manera paralela a la construcción de una alianza opositora que integra a radicales, socialistas y Coalición Cívica, y que, según entendió Solá, serán finalmente dos propuestas diferentes.
Sin embargo, destacó que los dos proyectos que presentaron los sectores opositores en el Congreso para intentar imponer el sistema de boleta única en las próximas elecciones "seguramente se van a unificar en uno solo".
En ese marco destacó que "aunque no haya unidad de candidaturas, se conformó un diálogo constructivo con toda la oposición".
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