La Conferencia Episcopal Argentina avaló ayer el proceso de diálogo iniciado por las comisiones de Pastoral Social a cargo de Jorge Casaretto para lograr consensos en torno a la inclusión social, que consideran el tema más preocupante de la agenda social del país. Ahora, el sector de la Iglesia que lidera el obispo de San Isidro, y la Comisión de Justicia y Paz, a cargo de Eduardo Serantes, intentarán reunirse con funcionarios del gobierno nacional para presentarles por escrito las principales inquietudes surgidas a partir de los encuentros con la CGT, la CTA y la UIA.
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Alicia Kirchner, de vuelta como titular del Ministerio de Desarrollo Social, podría ser el próximo objetivo de la Pastoral Social. Si bien los obispos mantienen fluidas relaciones con ministros como Daniel Filmus, Jorge Taiana y Aníbal Fernández, hasta ahora no pudieron concretar una audiencia privada con ningún «Kirchner».
Ayer, los 20 obispos que integran la comisión permanente del Episcopado, que está reunida desde el martes y concluye hoy sus deliberaciones, escucharon los informes de las comisiones de Pastoral Social y Justicia y Paz. Ambas vienen manteniendo desde marzo reuniones con sindicalistas, empresarios, ONG y otros credos con la intención de reflotar la mesa de diálogo que se conformó durante la crisis de 2001, pero esta vez con la «exclusión social» como preocupación central. Durante el plenario, los obispos decidierons eguir impulsando y profundizando el proceso de diálogo, que avanzará con encuentros con sectores empresarios como AEA y CAME.
Comunicado
El enfático rechazo al aborto volvió a figurar por segundo día consecutivo en la agenda de los religiosos. La Conferencia Episcopal Argentina, presidida por Jorge Bergoglio, difundió un comunicado donde abogó por «no sembrar la cultura de la muerte en nuestra sociedad», al manifestarse en contra de la posibilidad de despenalizar el aborto,y rechazó a los sectores que la acusan de «retrógrada y fundamentalista» por su posición ante el tema.
La declaración, titulada «Una cuestión de vida o muerte», afirma: «En nuestros días se ha reavivado la polémica sobre la despenalización del aborto con motivo de situaciones muy dolorosas que afectan la vida de una joven discapacitada y de un ser inocente por nacer. Lo trágico de esta situación no puede hacernos olvidar que podemos asesinar a un inocente».
Los obispos se refirieron así al caso de la joven mendocina discapacitada que quedó embarazada producto de una violación, a quien ayer la Suprema Corte de Justicia de la provincia autorizó a realizarle un aborto.
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