Santiago de Chile (ANSA) - El ex presidente argentino Fernando De la Rúa (1999-2001), afirmó que su gobierno "levantó las banderas de la ética y de la lucha contra la corrupción" y aseguró que su decisión de dejar el poder fue un "renunciamiento y no una huida".
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En una entrevista publicada ayer por el diario El Mercurio, De la Rúa manifestó que tomó su decisión de abandonar el gobierno "para que termine la violencia y facilitar las soluciones del país".
El ex mandatario acaba de publicar un libro en el que busca aclarar una acusación por el supuesto pago de sobornos en el Senado argentino, para aprobar una ley laboral.
"Como era falso, publico el libro demostrándolo. Y las pruebas que lo demuestran son irrefutables" dijo De la Rúa.
Aseguró además, que en Argentina "los tribunales están muy condicionados" por "factores externos".
"Por eso yo digo en mi libro: si no gana la justicia, que triunfe la verdad", añadió, y aseguró que su libro también apunta a "la lucha por el prestigio, lo que no es indiferente".
Pese a asumir como "negativa" su renuncia a sólo dos años de asumir el poder, De la Rúa destacó que la crisis económica y social que debió asumir, provenía "de un gobierno justicialista anterior (liderado por Carlos Menem) y de la gran deuda externa acumulada por décadas".
El ex mandatario dijo también estar preocupado por la relación entre Argentina y Chile luego de los recientes conflictos por el alza en los precios del gas.
"Creo que la raíz está en la falta de inversión en energía por parte de nuestro país. Ojalá esto se supere porque la amistad entre los dos países tiene que significar un desarrollo compartido", indicó.
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