La mayoría de los miembros de Quebracho detenidos por los serios incidentes del jueves en el centro porteño se negó ayer a declarar en los tribunales federales de Comodoro Py, donde sólo el líder del grupo habría comparecido ante juez de la causa, Ariel Lijo.
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Asimismo, el fiscal Federico Delgado se habría manifestado en contra de la excarcelación de los 12 militantes arrestados, entre los que se encuentra el jefe de Quebracho, Fernando Esteche.
Los activistas permanecieron durante más de 15 horas en la sede judicial del barrio porteño de Retiro, antes de ser trasladados a la Superintendencia de Investigaciones de la Policía Federal, en Villa Lugano.
Si bien estaba previsto que todos comparecieran ante Lijo, los miembros rasos del grupo se negaron a declarar, mientras que Esteche -según trascendidos- negó haber participado en los destrozos que se produjeron en un local de campaña del candidato presidencial y gobernador de Neuquén, Jorge Sobisch.
Este incidente se constituyó en el puntapié inicial de la causa que lleva adelante el juez federal Lijo luego de una serie de desmanes que ocasionó Quebracho durante una marcha organizada tras la represión policial que provocó la muerte de un docente en Neuquén.
En tanto, otros cuatros manifestantes detenidos inicialmente fueron puestos en libertad, al ser menores de edad.
Integrantes de la agrupación se presentaron frente a los tribunales ubicados sobre la avenida Comodoro Py y reclamaron, con palos y capuchas, la liberación de los activistas.
Los detenidos están acusados de los delitos de "lesiones, disturbios y resistencia a la autoridad", informaron fuentes judiciales.
La titular de Correpi y defensora de los militantes detenidos, María del Carmen Verdú, afirmó que, "en principio, ninguno de los detenidos tenía impedimentos materiales para la excarcelación".
Si bien admitió que "alguno podría estar vinculado a otras causas", defendió su situación y consideró que "que ser militante en este país es estar expuesto" a estas situaciones.
A su vez, por intermedio de un comunicado, la entidad denunció los "maltratos" que recibieron los detenidos como "consecuencia de la política represiva del Gobierno".
"Por orden del Juzgado Federal número 4, los detenidos fueron golpeados, obligados a permanecer esposados e inmóviles en el piso con el cuerpo doblado durante el tiempo en que sus abogados peleaban por acceder a ellos. Se encuentran en manos del juzgado 12 militantes, entre los cuales hay un menor y una mujer", denunciaron desde Correpi.
Por otra parte, militantes de Quebracho y de otras organizaciones políticas se reunieron en el Hotel Bauen del centro porteño, para "decidir y discutir cuáles serán las movilizaciones que se llevarán a cabo el próximo lunes en el marco de la jornada de duelo nacional", por la muerte del docente Carlos Fuentealba.
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