Argentina asume la conducción del debate internacional sobre control y vigilancia del comercio de armas convencionales. La votación favoreció al embajador Carlos Foradori, representante diplomático del país ante el Tratado de Comercio de Armas (en inglés, Arms Trade Treaty-ATT-). Esta herramienta de monitoreo internacional se debatió en la ONU en 2013 y un año después entró en vigor, hay 130 países firmantes, 81 estados miembro y a la fecha 83 lo han ratificado. La Argentina formó parte desde su inicio de un grupo de siete países que impulsaron la iniciativa. La primera conferencia de estados parte se hizo el 31 de mayo de 2016. El viernes último durante la 6.° Conferencia de Estados Parte, que sesionó en Ginebra, Suiza, se aprobó por unanimidad la candidatura de Argentina; representada por el embajador Foradori; para presidir el sistema que regula y monitorea la legalidad en el comercio internacional de armas. El Tratado (ATT por sus siglas en inglés) establece protocolos específicos para que los Estados evalúen cualquier operación de importación o exportación de armas convencionales. El criterio adoptado en las Naciones Unidas sobre el tema es que la falta de regulaciones en la exportación de armas convencionales ha permitido que éstas sean derivadas al tráfico ilegal, lo que provoca “un aumento de la inseguridad ciudadana, de la violencia de las organizaciones criminales internacionales y la concreción de actos terroristas”. Países exportadores de armamento, como Gran Bretaña, Alemania, Francia han ratificado el tratado y se comprometieron a seguir sus reglas para evitar que sistemas de artillería de gran calibre, helicópteros, aviones, barcos, misiles y otras armas lleguen a las manos de organizaciones o regímenes identificados como delictivos. El objetivo es prevenir que las armas involucradas en esas operaciones terminen en el mercado negro, sea dentro del país comprador o mediante su tráfico ilegal hacia terceros países.

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