Hugo Moyano recurrió a la ironía para intentar ocultar lo obvio: que la CGT, y como su brazo político, Las 62 Organizaciones, está alineada, obediente y fiel, en la unidad «gremial» que se traduce en el respaldo a otro mandato, desde 2008, del camionero.
De hecho, en el último mes, se puso en marcha un plan minucioso para instalar la idea de la reelección de Moyano que rápido, y casi sin costos, consiguió el objetivo buscado: que en malón, el grueso de los gremios se encolumne detrás de la potencial continuidad de Moyano.
Alineamiento
El punto máximo fue el miércoles pasado, en la sede de SMATA en Cañuelas, donde una cita del moyanismo más aliados -algunos sorprendentes- congregó a unos 80 gremios. Todos, palabra más, palabra menos, se expresaron a favor de otro mandato del camionero.
Allí, sectores provenientes de los «gordos», como José Rodríguez, el dueño de casa, o Luis Bernabé Morán, de Alimentación -gremio del que proviene Rodolfo Daer, el jefe cegetista- notificaron su alineamiento con la «unidad» que postula al jefe de los camioneros. Un día después, para evitar estallidos, el camionero pidió en un encuentro de secretariosde Las 62 Organizacionesrealizado en UATRE,que se reduzca el tono de exposición del Operativo Reelección.
-¿Y vamos a decir algo en el Congreso sobre la continuidad de Hugo? -sondeó un aventurado.
-No jodan con eso, che... falta mucho -intervino Moyano con cara de malo.
Toda una actuación. En realidad, luego del encuentro de Cañuelas, el camionero evaluó con sus laderos más cercanos el impacto de esa cumbre y entendió que el propósito se había logrado: mostrar un bloque amplio, dicen que mayoritario, detrás de Moyano.
Primera etapa
El martes anterior, antes del lanzamiento de Cristina Fernández en el Luna Park, se había ejecutado la primera etapa de la operación, cuando Antonio Caló, jefe de la UOM Capital, avisó que no estaba en sus planes pulsear contra Moyano por la jefatura de la CGT.
Ayer, Caló asistió al congreso de la «Seis-Dos». Esquivó las consultas sobre si había previsto competir contra Moyano: se limitó a anticipar que, como en 2004, la UOM no participó de la normalización unionista de la CGT, debería tener un rol activo en 2008.
Enrique Salinas, el delegado de la UOM en la cúpula de «Las 62», ratificó esa línea y mandó una señal: «Caló no se bajó de ninguna candidatura porque nunca se había subido a candidatura alguna».
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