Las fake de Macri: las 8 diferencias entre Correo Argentino y Oil Combustibles

Política

En un intento de generar confusión en la opinión pública, el expresidente Mauricio Macri hizo una malintencionada comparación entre la causa del Correo Argentino, propiedad de su familia, y la Oil Combustibles, del Grupo Indalo.

En un intento de generar confusión en la opinión pública, el expresidente Mauricio Macri hizo una malintencionada comparación entre la causa del Correo Argentino, propiedad de su familia, y la Oil Combustibles, del Grupo Indalo. Las diferencias en los trámites de ambos expedientes son evidentes.

Origen de la deuda

Desde su origen ya ambos casos son diametralmente contrarios. La deuda de la petrolera se originó en el cumplimiento de obligaciones fiscales impuestas por ley, por las cuales la compañía contaba con un plan de pago del que al momento de la denuncia contaba con 30 abonadas sobre 36. En cambio, el Correo Argentino fue concesionado a la familia Macri, a través de Socma, durante el gobierno de Carlos Menem, y la empresa jamás abonó al Estado el pago correspondiente por un contrato que celebró voluntariamente.

Procedimiento judicial

Mientras Oil Combustibles accedió a un plan de pagos de AFIP, previsto en la legislación vigente y al que se acogieron unas 1.600 empresas más, la familia Macri presentó una oferta de pago, en cuotas, de unos $600 millones. Pero esa “oferta” estaba muy lejos de la deuda real, que según calculó la Justicia en base a reajustes e intereses sería cercana a los $70.000 millones.

Como si esto fuese poco, esa oferta de pago fue presentada por Socma en los primeros meses de gobierno de Mauricio Macri, 20 años después de generada la deuda. La misma fue avalada por el Estado macrista, en un evidente conflicto de intereses. Fue la fiscal Gabriela Boquin quien logró frenar lo que hubiese sido un ruinoso trato para el país.

El del Correo es el caso de concurso de acreedores más largo de la historia de la justicia comercial, y todas sus alternativas –incluso en proceso de cramdown– no registran precedentes en el derecho argentino.

Pagar o no pagar

Esto mismo deja en evidencia otra fake news de Macri: mientras Oil Combustibles siempre mostró intención de pago a través del plan de AFIP, el Correo Argentino buscó evitar la quiebra con un trato preferencial. Por si no queda claro: la petrolea se acogió a un proceso previsto en la ley mientras que el Correo apeló a los funcionarios de turno para cerrar por un monto mucho menor la deuda por la concesión que ejerció y nunca abonó.

Persecución judicial

En la carta que publicó este domingo Macri, el expresidente denuncia que la Justicia, impulsada por el actual Gobierno, lanzó una persecución en su contra y contra su familia. Olvida que durante su mandato los accionistas del Grupo Indalo, Cristóbal López y Fabián De Sousa, fueron encarcelados durante 2 años, en base a acusaciones carentes de sustento y documentación fraudulenta. De hecho, el propio De Sousa sostuvo que la negativa de ambos a ser parte de una estrategia de persecución política contra Cristina Kirchner fue lo que causó la embestida macrista contra ellos.

No ocurrió lo mismo con las autoridades del Correo Argentino. La Justicia revocó la quiebra y mantuvo la causa en un limbo durante 20 años. Casi como si siempre hubiesen esperado ese momento, la empresa acudió con una oferta sustancialmente menor a la deuda real que fue avalada por los funcionarios del gobierno del propio Macri. En criollo: Macri hizo uso del Estado para condonarse a sí mismo la mayor parte de la deuda que su familia tenía con el país.

Los tiempos de la quiebra

Para una mayor claridad sobre las diferencias en el trato entre ambas empresas basta ver los tiempos que se tomó la Justicia para resolver cada expediente. Para Oil Combustibles fueron 2 años y 2 meses entre el pedido de concurso preventivo y el dictado de la quiebra; para el Correo 19 años y 9 meses.

Salvataje

Cabe remarcar también que en el proceso de salvataje previsto en la ley la Justicia impidió al Grupo Indalo y a sus trabajadores presentar su propuesta para Oil Combustibles. En cambio, en la causa Correo Argentino fue abierto. Tal es así que el propio grupo Socma volvió a presentarse. Asimismo, ocurrió que no concretado el salvataje, en el caso de la petrolera se decretó la quiebra, mientras que en el Correo el proceso continuó.

Valuación de activos

No se usó tampoco la misma vara para valuar los activos de ambas compañías. Oil Combustibles, una empresa que produce y distribuye naftas y gasoil entre otros productos, recibió una tasación a dedo hecha por un grupo de abogados que consideraron que los activos valían 5 veces menos que lo que realmente representan. A diferencia de esto, en el caso Correo Argentino peritos oficiales elevaron sus activos 9 veces por encima de su valor.

Acreedores

La conformidad lograda con los acreedores es otro punto que evidencia las diferencias sustanciales entre ambos casos. Oil Combustibles logró el apoyo del 99,95%. Muy lejos de eso quedó el Correo Argentino, donde hubo denuncias de serias irregularidades, importantes acreedores que se opusieron, balances falsos, también firmas, y votos supuestamente comprados.

El camino de ambas causas

El Correo Argentino de los Macri inició el concurso en septiembre de 2001 ante el Juzgado Comercial N°9. Tenía la concesión del servicio postal oficial y había acumulado una deuda derivada principalmente de la financiación de sus inversiones y por cánones atrasados adeudados al Estado.

Le reprochaba al Estado incumplimientos en las obligaciones, lo que había anulado la renta del negocio. Por esto, tapizó de demandas millonarias el fuero contencioso administrativo federal. Sin embargo, nunca nadie puso la lupa en la creación, por debajo de Correo Argentino SA, de una compañía llamada LDA, Logística de Avanzada. Un misterio insondable hasta ahora que podría arrojar todas las respuestas (y el dinero) que faltan.

El último acuerdo fallido, denunciado como delito cuando Macri era presidente y negoció en nombre del Estado, incluía una insólita cláusula para empezar a pagar su deuda una vez que cobraran su contrademanda.

En 2003, el Estado le quitó su concesión y no aceptó el acuerdo en el marco del concurso. Allí se decretó su primera quiebra, sin habilitar la instancia de “cramdown” del artículo 48. Se consideró que no había una empresa para continuar, ya sin el contrato del Estado. Durante 13 años hubo idas y vueltas, se revocó la quiebra, se reabrió el concurso, se dilataron todos los pasos posibles con apelaciones.

En 2007, se fijó un plazo de 60 días para intentar un nuevo acuerdo. Se transformaron en años con la valuación de los activos por parte del Tribunal de Tasaciones. En 2010, Correo acordó con el resto de los acreedores, pero no con el Estado, condición sine qua non para avanzar.

El resto del tiempo lo consumieron las apelaciones hasta la escandalosa audiencia del 28 de junio de 2016, donde la fiscal Gabriela Boquín denunció un acuerdo “abusivo” y perjudicial para el Estado que se transformó en una investigación penal contra Macri, sus funcionarios y los representantes de la empresa de su familia. Agustina, Gimena y Francisco Macri, los tres hijos del expresidente de la Nación, son, según los registros de la Inspección General de Justicia (IGJ), propietarios, en un 8% cada uno, de SOCMA Americana Sociedad Anónima.

En síntesis, el acuerdo prorrateaba a bajo interés el pago de la deuda durante los próximos 17 años (a los que debían calcularse los 16 años pasados, a esa fecha) y considerando los $293 millones a valores de 2001, implicaban una quita del 98,82%. Solo iban a pagar menos del 2% de lo que debían. ¿Quién se beneficiaría con ello? Los hijos de Mauricio Macri.

En el caso de Oil Combustibles –el ejemplo que pusieron los mismos abogados de SOCMA– la embestida de la AFIP comenzó en marzo de 2016, con múltiples embargos a otras empresas vinculadas al holding; se designaron veedores a fines de ese mes y se extendió esa situación a otras empresas del Grupo Indalo en los sucesivos meses

La petrolera pidió su concurso de acreedores en marzo de ese mismo año pero con innumerables trabas por parte de AFIP y de otros organismos públicos –que se investiga si fueron impulsadas discrecionalmente por el Ejecutivo- recién en febrero de 2018, la empresa pudo ingresar formalmente en concurso de acreedores; el 11 de mayo de 2018 se decretó la quiebra por parte del juez Javier Cosentino. El 1 de octubre de 2018, se liquidaron todos sus activos petroleros.

Desde que se quedó abierto el concurso hasta que se liquidaron sus bienes habían pasado 8 meses. El del Correo Argentino apunta a cumplir ya 20 años y su conclusión es tan incierta en las formas como en el plazo.

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