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La relación entre el gobernador de Santa Fe, Carlos Reutemann, y el presidente del Banco de la Nación, Enrique Olivera, acumula varias décadas. Se remonta a cuando ninguno de los dos actuaba en política, mediados de los '70. Compartían otro mundo, el del automovilismo. Sus vidas se bifurcaron después, lo que incluye sus opciones partidarias. Pero aquellas afinidaInformate más
El pasado automovilístico de Reutemann requiere de pocos comentarios, a diferencia del de Olivera. Al poco tiempo de recibirse de abogado, quien después sería banquero, diputado, segundo de Fernando de la Rúa en la comuna y jefe de Gobierno cuando la UCR ganó la presidencia en 1999, comenzó a desempeñarse en Italconsult, una empresa ligada a la Fiat. Enseguida se ganó la simpatía de Aurelio Peccei, el principal representante de los Agnelli en el país, quien lo promovió para que hiciera un posgrado en Harvard, adonde concurrió como becario de la empresa. Peccei fue un empresario de ideología industrialista (casi un antiverde, como demostró en su libro «Ante el abismo»), que casó a su hija con un argentino, el embajador Carlos «Quico» Keller Sarmiento, quien representó al país en Roma.
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