Legisladores porteños criticaron la iniciativa macrista de modificar el Código Contravencional, para establecer penas de arresto para "trapitos", "limpiavidrios" y personas que lleven palos y capuchas durante las marchas.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"El de Macri me pareció un mensaje burdo, primitivo y ordinario que nada tiene que ver con una política de seguridad, sino de espectáculos", dijo Martín Hourest, del bloque Igualdad Social.
Para el legislador, "no existen estadísticas serias que demuestren que hay un aumento del delito por la presencia en las calles de Buenos Aires de `trapitos` y gente encapuchada".
Hourest opinó que con los "trapitos" lo que falla es el proceso de disuación y consideró que "el problema no se resuelve metiendo a esta gente presa".
"A Macri le dan repulsión los encapuchados entonces los pone presos, y de ahí a la criminalización de la protesta social hay un hilo muy tenue. Esta es una política regresiva y reaccionaria", argumentó.
En conferencia de prensa, el jefe de Gobierno porteño justificó su plan para combatir la inseguridad. "Queremos que la gente no se sienta amedrentada, que no tenga miedo. Queremos que el vecino que circula por la ciudad se sienta tranquilo", explicó. En la propuesta de cambios al Código Contravencional que hoy ingresará a la Legislatura se establece la prohibición explícita de la actividad de cuidadacoche o limpiavidrio. Si una persona pide dinero a cambio de "proteger" un vehículo podría pasarse entre tres y cinco días preso. Si se descubre a un jefe de "trapitos" la pena sería el doble.
El vicepresidente segundo de la Legislatura, Julio Raffo, de la bancada Proyecto Sur, indicó que le parece una "barbaridad penalizar a los `trapitos` cuando en realidad hay que comprender que es gente que está dando una pelea por sobrevivir y que quiere trabajar".
"Yo apoyo un proyecto del diputado PRO, Gerardo Ingaramo, que legaliza la situación de los cuidacoches. Además habría que poner una tarifa para estacionar, así como horarios y un registro porque si yo dejo el auto y cuando vuelvo está roto alguien tiene que responder por eso", indicó.
Para el socialista, Julián D`Angelo "el problema de los trapitos surge espontáneamente por la falla de infraestructura en el sistema de estacionamiento".
"A la fecha, ingresaron desde el año pasado 400 mil autos más a la ciudad, porque entre otras cosas se generaron más puestos de trabajo, entonces cada vez entra más gente al territorio porteño desde la provincia de Buenos Aires", agregó.
El diputado sostuvo que en la medida que no "solucione el problema del estacionamiento y el transporte público los `trapitos` van a continuar".
Dejá tu comentario