Ayer, no fue precisamente el momento más oportuno para asumir -aunque esto no dependía de Lubertino-ya que mientras ella prestaba juramento, los socialistas homenajeaban la memoria del extinto Bravo y reclamaban porque la Corte le cedió el escaño por la minoría de Capital Federal a la suplente de Gustavo Béliz, María Laura Leguizamón, y no a la de Bravo, la cantante y actriz Susana Rinaldi, quien se sumó anoche a la protesta del PS en Diputados.
Varizat, que se convertirá en hombre fuerte de Néstor Kirchner en la Cámara baja, tuvo una barra propia: además de familiares y amigos, se acercó a darle aliento Acevedo, hasta ahora la cara de Kirchner en esta ala del Congreso.
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