El ministro de Defensa, José Pampuro, estudia nuevamente el proyecto de construcción de 6 buques patrulleros de alta mar (PAM) en el astillero Río Santiago a pesar de que existe una propuesta de EE.UU. para proveer naves similares a menor costo. Las estimaciones hablan de 120 millones de dólares para el primer proyecto contra una suma cercana a 500 mil de la misma moneda por el ofrecimiento del Pentágono.
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El sesgo productivo impuesto por Kirchner a su administración, más asimilable a reactivar el mercado interno y proteger la industria nacional, determinó que Pampuro desempolvara la carpeta PAM. Se trata de un proyecto de fabricación de 6 patrulleros de alta mar para la Armada a un costo de u$s 120 millones que une dos puntas: sacar del letargo al astillero AFNE y apuntalar la política de producción de Néstor Kirchner.
En la misma línea se evalúa fabricar radares de control aéreo para la Fuerza Aérea, desarrollo que estaría a cargo de la empresa mixta INVAP (gobierno de Río Negro y Comisión Nacional de Energía Ató-mica) y la provisión de camiones blindados para el Ejército Argentino producidos por un grupo empresario cordobés, Materfer, liderado por el ex montonero Mario Montoto.
De los recursos necesarios para financiar estos emprendimientos nadie habla, sólo hay buenas intenciones expresadas por el Diálogo Argentino a través de los programas del PNUD, de la ONU. Esta entidad la acercó Julián Domínguez, viceministro de Defensa, en un intento algo original dicen que para aggiornar el rol de las Fuerzas Armadas mediante la visión pluralista de los integrantes del Diálogo, aunque no hay ningún miembro con idoneidad en la defensa nacional. Otra fuente potencial de recursos serían créditos blandos de Francia, según se escuchó la semana pasada en un agasajo privado ofrecido por el embajador francés Paul Dijoud para condecorar al abogado Carlos Cassagne y al ex secretario de Asuntos Militares Angel Tello, de la que también participaron varios altos jefes militares y el ex montonero y empresario del riel Montoto, para quien «Pampurito es tropa propia».
• Pérdida
El argumento de Pampuro a favor del proyecto PAM no es de despreciar. Se asegura que por la pesca ilegal se escapan 400 millones de dólares por año y que con una flota de patrulleros de alta mar para la Armada se lograría disuadir a los furtivos y potenciar así el perfil exportador de la industria pesquera local. El tema es qué hacer con el ofrecimiento de Peter W. Rodman, subsecretario para Asuntos de Seguridad Internacional del Pentá-gono. El alto funcionario del Departamento de Defensa, principal asesor de Donald Rumsfeld en asuntos de seguridad para Latinoamérica, comunicó, a través de la embajada argentina en EE.UU. (en un draft-paper firmado por Joseph Milligan, director adjunto de Seguridad) que tenían 5 lanchas -de disposición inmediata-a un costo efímero: lo que demande el traslado, los repuestos y la puesta a punto de las embarcaciones, estimación que ronda los 100 mil dólares por barco.
La insistencia de Pampuro con el proyecto de AFNE tiene otras explicaciones: el astillero pertenece al gobierno de la provincia de Buenos Aires, ganó un contencioso al estado nacional que ahora está obligado a pagar una cifra cercana a los 30 millones de pesos al astillero por el incumplimiento de un contrato de fabricación de fragatas Meko 140 para la Marina. El astillero aseguró que ante ese incumplimiento se vio obligado a pagar los sueldos en forma fraccionada, decisión que fue rechazada por el sindicato ATE, generándose un grave conflicto gremial con suspensiones, marchas de protestas, asambleas, piquetes, huelga de brazos caídos, despidos y hasta actos de violencia contra los funcionarios del ARS.
La suma en juego podría ser la inversión inicial que se necesita para poner en marcha el proyecto y con ello terminaría un foco de conflicto social permanente en el distrito de su jefe, Eduardo Duhalde. Pero no todo es color de rosa, fabricar de cero una nave y ponerla operativa para combatir la pesca pirata lleva cuanto menos tres años. Estimaciones de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca hablan de una pérdida de 400 millones de dólares anuales por la pesca ilegal. Una simple operación matemática indica que con el proyecto PAM de AFNE se habrá logrado cumplir con la reactivación de las fuentes laborales pero en el interregno se habrán escapado cerca de 1.200 millones de dólares por la pesca ilegal en alta mar. Materfer fue fundada en la década del '50 por la FIAT-Italia, en la localidad cordobesa de Ferreyra y «llegó a ser el más importante grupo productor y reparador de coches y material ferroviario de América latina hasta que a comienzos de los '90 entró en decadencia. Fue proveedora de material rodante para Ferrocarriles Argentinos, y los trenes de Cuba y de Chile; fabricó los coches eléctricos para la ex Línea Roca y los del Subterráneo de Buenos Aires. Pero según el directivo, «a partir de la anulación de todos los contratos que la vinculaban al Estado argentino, comenzó su declinación».
Con 2.400 empleados y una facturación promedio mensual de 10 millones de pesos que pasó a cero, fue la misma empresa la que a fines de 1996 pidió su propia quiebra, aunque siguió funcionando hasta febrero de 1998 para cumplimentar contratos pendientes.
Cerrada durante cuatro años, la nueva Materiales Ferroviarios SA (Materfer) reabrió sus puertas el 2 de enero del año pasado a partir de la decisión de un fondo de inversión que integran empresas metalúrgicas del centro de Córdoba y algunos accionistas de la operadora ferroviaria, Metropolitano. Hoy trabajan en la empresa 250 personas.
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