La polémica entre gobernadores por la instalación de papeleras se reactivó ayer luego de que el mandatario de Corrientes, Arturo Colombi, ratificara su interés en desarrollar la industria forestal, y de que su par de Entre Ríos, Jorge Busti, calificara el hecho como un «acto de hipocresía».
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La polémica entre gobernadores por la instalación de papeleras se reactivó ayer luego de que el mandatario de Corrientes, Arturo Colombi, ratificara su interés en desarrollar la industria forestal, y de que su par de Entre Ríos, Jorge Busti, calificara el hecho como un «acto de hipocresía».
El cortocircuito no es, en rigor, el primero que protagonizan ambos gobernadores por este tema; incluso la polémica sumó en su momento también al bonaerense Felipe Solá, al salteño Juan Carlos Romero y al misionero Carlos Rovira, quienes, en tándem, cuestionaron al entrerriano por defender inicialmente los bloqueos en el puente hacia Fray Bentos.
«El gobierno piquetero de Busti tiene una actitud mezquina para con Uruguay», fue la frase consensuada hacia mediados de enero, cuando el conflicto con el país oriental comenzaba a evidenciar ribetes más allá de la frontera provincial. La respuesta del hombre del Litoral no se hizo esperar. «Que se ocupen de los problemas de sus provincias», contraatacó. En aquella oportunidad, incluso, tanto Colombi como Rovira advirtieron públicamente que no se sumarían a la embestida contra las papeleras en las tierras de Tabaré Vázquez, un posicionamiento que les valió ácidos reproches del vicegobernador de Busti, Pedro Guastavino.
En la Argentina conviven actualmente más de una decena de procesadoras de celulosa radicadas en distintas provincias: Papelera del NOA (Palpalá, Jujuy), Papel del Tucumán (Lules, Tucumán), Ledesma (Ledesma, Jujuy), Celulosa Argentina (Capitán Bermúdez, Santa Fe), Papel Prensa (San Pedro, Buenos Aires), Celulosa Campana (Zárate, Buenos Aires), Planta Celulósica Piray (Puerto Piray, Misiones), Alto Paraná (Puerto Esperanza, Misiones), Papel Misionero (Puerto Mineral, Misiones) y Massuh ( Quilmes, Buenos Aires). De todos modos, según estudios ambientales, el daño que producen estas plantas es incluso inferior al que resultaría del funcionamiento de las dos plantas que hoy se pretenden construir en Uruguay. Las dos plantas de Fray Bentos producirían 1,5 millón de pasta celulósica.
Piruetas
Pero por esas a veces irracionales piruetas que da la política, los protagonistas de esta pulseada se vieron obligados hace quince días en Gualeguaychú a suscribir un documento diseñado por el presidente Néstor Kirchner rechazando la instalación de empresas contaminantes en todo el país y, por lógica, terminaron acompañando la embestida del gobierno entrerriano.
Ahora, lejos de aquel megaacto que se realizó un día después de que el gobierno nacional llevara su reclamo ante la Corte Internacional de La Haya, las posiciones de las provincias que avalan este tipo de industria en su territorio vuelven a dibujar un escenario de conflicto interno de mayor alcance.
«La información revelada nos produce una profunda decepción, pues podría llegar a debilitar nuestra defensa como país ante la Corte Internacional de La Haya el próximo 8 y 9 de junio», dijo Busti al conocer que una papelera similar a la que Botnia construye en Fray Bentos podría instalarse en Corrientes. Una versión que se vio reforzada luego de que una consultora finlandesa, Jaakkoo Pöyry, revelara gestiones oficiales para concretar el proyecto. La consultora es la más grande de toda la industria forestal y la misma que planificó la controvertida instalación de Botnia.
«Estuve con él en la Argentina y le propuse tener listo un plan para construir una planta. Junto con Bahía y Rio Grande do Sul, Corrientes es uno de los mejores lugares del mundo para instalar una pastera», dijo el titular de la consultora, Rainer Hâggblom, en referencia a un encuentro que mantuvo con el jefe del gobierno correntino.
Aunque el gobernador Colombi evitó pronunciarse claramente en favor o en contra del proyecto, ratificó su interés en profundizar el desarrollo industrial de los recursos forestales de su distrito. Y llamó a esperar la resolución del conflicto con Uruguay por las pasteras que se construyen en la frontera con Entre Ríos.
«Corrientes es una provincia con recursos forestales y lógicamente anhelamos un desarrollo industrial de nuestros recursos», explicó el mandatario, quien días atrás viajó a Chile también en busca de inversiones en ese sentido.
El hombre de Corrientes, un radical aliado con Balcarce 50, admitió que busca que «el sector forestal se desarrolle en un proceso industrial completo» y agregó que esa área «es una de las que tienen mayores potencialidades» en su provincia.
También el director de Recursos Forestales de Corrientes, Luis Mestres, ratificó el interés oficial: «No nos cerramos a la posibilidad en la medida en que se cumpla con todas las condiciones para la preservación del medio ambiente», dijo.
Ante esta perspectiva, Busti leyó como un acto de hipocresía -que alcanzaría entonces a todos los mandatarios- haber asistido a un acto, convocado por el Presidente, para decirle «No a la Contaminación» y luego apoyar la radicación de plantas de celulosa.
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