Los asambleístas de Gualeguaychú podrían decidir el viernes próximo intensificar las medidas de protesta contra la instalación de dos plantas de celulosa en Fray Bentos y no descartan disponer un "corte" del Río Uruguay como método de presión contra las empresas.
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"Desde la Asamblea estamos pensando no sólo en cortar las rutas, sino también el río, aunque esa es una posibilidad de que aún esta en estudio", indicó el asambleísta Daniel Pérez Molemberg.
En declaraciones radiales, el ambientalista defendió además la acción directa por parte de los habitantes de Gualeguaychú, al sostener que "los cortes de ruta son hoy el mejor argumento que tenemos para evitar que se construyan las pasteras" en Fray Bentos.
Anoche, la Asamblea analizó durante un breve lapso posibles medidas de fuerza, aunque dejó las decisiones para la reunión que mantendrá el próximo viernes.
Durante la reunión de ayer, algunos vecinos hablaron de volver a las protestas ante las embajadas de Finlandia, España y ante oficinas del Banco Mundial; otros propusieron colocar distintos carteles en puntos turísticos de la ciudad; en tanto que otro llegó a proponer un corte de ruta desde el 28 de diciembre hasta el 15 de febrero del año que viene.
El enojo de los asambleístas se da porque consideran "muy probable que el Banco Mundial preste un 1.700.000 dólares a la empresa finlandesa Botnia, por lo que si eso ocurre ya seria casi imposible parar la construcción de las plantas", explicó Pérez Molemberg.
"Si bien sabemos que los gobernantes no nos van a apoyar con esta modalidad de protesta, nosotros debemos defender la integridad y preservar la vida de nuestros hijos para el futuro", sostuvo.
Ayer, dos organismos del Banco Mundial encargados de asistir proyectos privados anunciaron que solicitarán a sus juntas directivas que financien la construcción de la planta de celulosa de Botnia en Fray Bentos, aunque congelaron la asistencia solicitada por la empresa española Ence.
Así lo informaron voceros del organismo multilateral, quienes reiteraron que la pastera finlandesa no representa amenaza alguna para el ecosistema del Río Uruguay y por el contrario causará "beneficios" económicos al país vecino.
Precisaron que la Corporación Financiera Internacional (IFC) y la Agencia Multilateral de Garantía de Inversiones (MIGA) pidieron a sus órganos ejecutivos dar un paso más hacia el otorgamiento de créditos y seguros a Botnia, luego de que dos expertos dieran su consentimiento a un informe difundido el jueves pasado.
La prácticamente definida concesión del crédito, por 170 millones de dólares a Botnia, sin tener en cuenta las garantías, será a mediados de noviembre.
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