Técnicos de carrera pertenecientes al Tribunal de La Haya ya inspeccionaron las obras de Botnia y ENCE de Fray Bentos, además de otras pasteras de esas empresas que ya están funcionando en Finlandia y España. Con esto cumplieron un paso institucional obligatorio y necesario, antes de las presentaciones oficiales que los enviados de la Argentina y Uruguay harán el 8 y el 9 de junio ante la Corte Internacional. Sucede que los 15 jueces tienen que contar con un estudio propio realizado con agentes de carrera del cuerpo, unos días antes de escuchar los descargos, para interiorizarse del tema a tratar; en este caso el pedido de una «medida cautelar» para que se paralicen las obras de Fray Bentos.
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Los enviados a Uruguay, Finlandia y España, deben hacer en estos días un «paper» informativo; donde, sin opinar y con la mayor objetividad posible, describan datos concretos y analicen el panorama general sobre la cuestión sobre la que luego los jueces deben decidir. A partir de este trabajo, absolutamente descriptivo, los magistrados de La Haya podrían tener un grado de entendimiento más cerrado sobre el problema, para comprender los argumentos que Susana Ruiz Cerutti por la Argentina y Héctor Gros Espiel por Uruguay. Una aclaración que hacía ayer el gobierno argentino es que este «paper» realizado por los enviados de La Haya no tiene nada que ver con el que luego tendrá que realizarse para resolver la cuestión de fondo del problema: si las plantas papeleras de Fray Bentos son o no contaminantes. El trabajo que se presentará a los 15 jueces en estos días sólo busca analizar la necesidad de suspender las obras por el peligro ambiental inminente que representan.
La resolución del caso final de las papeleras, concentrado en conocer si se violó o no el Tratado del Río Uruguay, dependerá del armado de un grupo de trabajo, también perteneciente a La Haya pero con personal contratado a nivel mundial, que debería determinar si las pasteras de Botnia y ENCE son o no contaminantes. Una vez que este informe esté finalizado, lo que demandaría no menos de dos años, los magistrados de La Haya comenzarán a tratar el caso de fondo, cuyo fallo no se conocerá antes del primer semestre de 2009.
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