Menos pretencioso y de entrecasa, además del traslado de los restos de Juan Domingo Perón, Néstor Kirchner tendrá otro evento para coquetear con la liturgia PJ cuando se celebre hoy el aniversario de la creación de la unidad básica (UB) Los Muchachos Peronistas, que alentó los primeros pasos del presidente en la política.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Por eso, esta semana se produjo una peregrinación de «pingüinos» hacia Río Gallegos, donde, con la presencia de Cristina Fernández y quizá del propio Kirchner, unos 400 kirchneristas tienen cita en la Sociedad Rural local para esa celebración.
Es, según la Biblia K, el principio de todo; no es la militancia, no del todo clara, de Kirchner en La Plata -donde tocaba el bombo en una agrupación estudiantil que presidía Carlos Kunkel-, sino esa UB el inicio del camino que llegó hasta la Casa Rosada.
Carlos Zannini es, todavía, el secretario general de la UB Los Muchachos Peronistas, donde, además, tienen cargo Carlos Sancho y Rudy Ulloa Igor, protegido de Kirchner dedicado luego a los medios, con una reciente incursión en el mercado editorial porteño.
La creación de esa unidad básica fue la oficialización de la transformación de Zannini del comunismo al peronismo. Es, desde entonces, un ladero íntimo de Kirchner.
En realidad, Los muchachos Peronistas fueron el primer local de la línea interna que Kirchner y su esposa bosquejaron para en el PJ de Río Gallegos, protohistoria de lo que luego sería el Frente para la Victoria Santacruceña (FVS), sello electoral que todavía respeta Kirchner.
Para existir, regla territorial del peronismo, la línea necesitaba un local y Ulloa fue quien se encargó de alquilar el edificio en su barrio, El Carmen, para abrir allí la unidad básica Los Muchachos Peronistas.
A 25 años de aquel hecho fundacional del kirchnerismo, una ristra de funcionarios nacionales y provinciales -también estarán Sancho y «Juanito» Bontempo- se reunirán esta noche en Río Gallegos en un acto que, como cada concentración pingüina, exhudará el aroma a reelección. Con o sin Kirchner.
Dejá tu comentario