Piqueteros anoche desalojaban Palermo
Luego de otro pacto con el gobierno -esta vez para recibir terrenos en otros sitios para instalarse-, los activistas piqueteros del Movimiento Teresa Rodríguez, que habían acampado en Santa Fe y Bullrich en el corazón de Palermo de la Capital Federal, comenzaron a mudarse anoche. Aníbal Ibarra, que gobierna el distrito, lo confirmó luego de condenar expresamente la actitud por consagrar la violencia frente a los miles de ciudadanos que esperan un crédito o un lote anotados en los servicios oficiales de promoción a la vivienda. El jefe de Gobierno además adelantó a este diario que ni su gobierno ni la Legislatura autorizarían nunca construir viviendas en ese lugar y menos en beneficio de los intrusos que promovieron una provocación al resto del país, sabiendo que además el gobierno está intimidado y les cede hasta leyes para desprocesarlos por sus tropelías.
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Los activistas del Movimiento de Desocupados Teresa Rodríguez, que tomaron el terreno ubicado en las avenidas Santa Fe y Bullrich, prometieron desocuparlo a cambio de otras tierras para sus viviendas.
•Problema ajeno
«El titular de los terrenos en Palermo dice que los piqueteros se van», dijo. «Como jefe de Gobierno condeno esa ocupación mientras hay gente esperando por créditos para la vivienda propia», remarcó Ibarra a este diario en la tarde del domingo en clara sintonía con la opinión generalizada de los porteños, agregando que «ni el Gobierno de la Ciudad, y tampoco la Legislatura, van a autorizar para que en ese lugar se construyan viviendas».
Fernández consideró que las ocupaciones de espacios fiscales «no son los métodos» para reclamar la construcción de viviendas para los sectores más postergados. Sin embargo también afirmó que desde el gobierno están «seguros de que el remedio no es ejercer la violencia del Estado» sobre los piqueteros. El mensaje es claro, no se repetirán episodios como los ocurridos aquel 19 de diciembre de 2001 en Plaza de Mayo y en Congreso, que terminaron provocando la renuncia de Fernando de la Rúa.
Sobre la ocupación del predio en Palermo, en cambio, opinó distinto un aliado del gobierno, uno de los jefes piqueteros frecuentemente recibidos en la Casa de Gobierno. Luis D'Elía -diputado provincial y frustrado candidato a gobernador bonaerense-, opinó que «en Palermo hay una gran cantidad de predios ocupados. Creo que ahí se trata de un predio ocioso del Estado nacional. Yo que vivo en uno de ellos, no voy a hacer juicio sobre otro que busca viviendas en un predio ocioso del Estado».
No obstante, y con gesto conciliador, aclaró que «hay un proyecto de vivienda popular, es cuestión de sentarse a conversar con esas 70 familias a ver si pueden emprender una cooperativa y empezar a hacer vivienda social y de paso es trabajo genuino», remató el jefe de la Federación Tierra y Vivienda.
También fue D'Elía -convertido en portavoz del gobiernoquien anticipó que «en poco tiempo más va a ser enviado» al Congreso un proyecto de ley que prevé desprocesar a piqueteros que tienen causas judiciales en su contra. D'Elía aprovechó y cuestionó con términos rebuscados a los líderes de otras organizaciones piqueteras, aunque se duda del primero de ellos-, que «obtienen respuestas sectoriales y después usan esas respuestas para volver a la carga con los mismos temas o con una visión que no se compadece con el diálogo propositivo» (sic).




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