En la reunión mantenida ayer entre el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y la comisión gremial del Hospital Francés, se llegó a un principio de acuerdo por la crisis que afecta a la entidad, lo que significa que el hospital «no se cerrará».
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En el encuentro se volvió a tocar lo referente a la reincorporación de trabajadores despedidos y cesanteados, el pago de sueldos atrasados, la creación de un fondo fiduciario y la nacionalización del hospital. Este último es el punto que más problemas presenta debido a que desde el gobierno no están dispuestos a ceder en este tema.
Además de Alberto Fernández y el secretario de la Presidencia, Oscar Parrilli, estuvieron presentes en la reunión los delegados David Garutti y José Cóceres.
Al salir de la reunión, Garutti hizo declaraciones asegurando que la intención del jefe de Gabinete es mantener el hospital abierto y funcionando. En cuanto a los empleados que fueron despedidos, señaló que se está buscando la manera de reincorporarlos. En otro orden, se aseguró la atención de los internados en el establecimiento médico.
Lo que propuso el gobierno es la creación de un fondo fiduciario para solventar la crisis de la institución, pero desde el lado de los trabajadores en protesta, esa opción no es vista con buenos ojos, ya que se inclinan por la nacionalización del establecimiento como «el caso de los ferrocarriles, que son subsidiados».
Un punto intermedio viable por ahora es crear una comisión en la que participen afiliados al Hospital Francés, médicos y trabajadores no médicos que, junto con Fernández, realizarán un seguimiento de la evolución del conflicto. «Encontrar un punto en común en cuanto a la nacionalización y el fondo fiduciario nos va a llevar como dos meses», explicó el delegado José Cóceres. De ese fondo participarían «la Nación y algunas empresas que aporten para solucionar la situación». En tanto, Fernández mandaría la semana que viene un proyecto de ley para avanzar con el fondo fiduciario.
Si bien no se encontraron puntos en común en todos los temas tratados, las partes consideran que hubo un avance en la situación y se espera que esto continúe el lunes o el martes cuando se llevará a cabo un encuentro en el Ministerio de Trabajo para darle curso a la situación de los trabajadores echados y cesanteados. En ese sentido, el jefe de Gabinete se habría comprometido de palabra a reincorporar a la totalidad de las personas en esta situación.
Sueldos atrasados
La primera oferta que partió desde el gobierno se escuchó el miércoles por la noche, luego de la primera reunión que mantuvieron los trabajadores con Fernández. Este plan consiste en que la Nación pondrá un millón de pesos para actualizar los sueldos atrasados, que ya llegan a cuatro meses. Pero esta oferta no fue del todo aceptada por los delegados, que consideraron que con ese millón de pesos sólo alcanza para que cada empleado reciba 500 pesos, mientras que ellos piden que sea un sueldo completo. Según los sindicalistas, el dinero que se necesita llega a los «cinco millones de pesos». No se descarta que el lunes se baraje la opción de que el gobierno ofrezca poner algo más de dinero sobre el millón ya colocado.
En cuanto al papel que tendrá la intervención de ahora en más, Fernández se mostró firme en decir que no es posible hacerla a un lado ni, tampoco, realizar un cambio de nombres como piden los trabajadores, lo que significa que va a seguir intervenido. «El jefe de Gabinete dijo que no es posible que hoy cambie la intervención, pero se comprometió a realizar un seguimiento del problema, que ya está en sus manos y que, de ahora en más, nos vamos a manejar con él», señaló Cóceres.
En cuanto a la continuidad de las negociaciones, hoy seguiría el contacto entre las dos partes y se pedirán insumos para el hospital, retrovirales y lo necesario para garantizar la correcta atención de los pacientes.
Dejá tu comentario