La comisión de Justicia del Senado, cuyo titular es el legislador ultrakirchnerista Oscar Parrilli, continuará en la tarde de hoy con la discusión de tres proyectos de la oposición -con pedidos de retiro que el oficialismo rechazó- que el Frente de Todos usa de base para modificar la mayoría de dos tercios que necesita, en la actualidad, el cargo de procurador general. Es decir, el jefe de los fiscales.
A la espera del informe de la comisión que creó el Gobierno para analizar la Justicia en general, el kirchnerismo recibió una cuarta iniciativa que abrazó en los últimos días. La pata de Juntos Somos Río Negro en el Senado y exgobernador, Alberto Weretilneck, presentó un proyecto que establece un plazo de cinco años de duración para el procurador general y defensor general -con una reelección-, con posibilidad de reelección por un único período consecutivo, y que las designaciones sean por una mayoría absoluta. También pretende modificar el mecanismo de remoción en ambos casos.
Durante la tarde de hoy expondrán el exprocurador y exdefensor General de la Nación, Nicolás Becerra; el doctor en Ciencias Jurídicas Guido Risso; y el doctor en Derecho Roberto Gargarella, entre otros especialistas y académicos. La semana pasada, gran parte de un ramillete de expertos insistió en que se debe mantener la mayoría agravada de dos tercios para la elección del procurador.
En cambio, 15 días atrás, otros “expertos” expusieron en la comisión y coincidieron en suavizar las mayorías, siempre y cuando deje de ser vitalicio el cargo del procurador. “Si se opta por un mandato de cuatro años, con cambio de Gobierno y de procurador, el número de la mayoría se puede relajar”, expresó el titular del Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales y profesor de posgrado de Derecho Procesal Penal en la Universidad de Buenos Aires, Ernesto Binder.
El especialista recordó que “todos los países de América Latina que pasaron a un sistema acusatorio abandonaron la idea del carácter vitalicio del Ministerio Público”, y agregó que ya tomaron ese camino Santa Fe, Salta, Córdoba y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Por último, Binder dejó claro que “si uno va a los modelos de seis años y que el procurador trabaje con Gobierno de distinto signo, es mejor tener el número de los dos tercios para que tenga consenso de la dirigencia política”.
Con el fin de las exposiciones y el informe de la comisión creada por el Ejecutivo, el oficialismo estaría en condiciones de apurar un dictamen y llevar el tema al recinto.
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