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8 de abril 2008 - 00:00

Promesas desde los Campos Elíseos

La negativa de las FARC a la liberación de Ingrid Betancourt ensombreció el viaje presidencial a París. Casi a reglamento, Nicolas Sarkozy llevó a almorzar a la comitiva de Cristina de Kirchner, le prometió visitar el país el año que viene y también designar a su premier, François Fillon, para acelerar algún arreglo por la deuda que tiene el país con el Club de París. Elogiaron a Hugo Chávez cuando repasaron el abominable cautiverio de la colombiana en la selva, pero el anfitrión llevó la charla a lo que le interesa: el tren bala. Dijo que cuando venga en 2009, quiere ver las obras ya en marcha. Lo anotó Julio De Vido.

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París, Francia (especial) - Cristina de Kirchner podrá mostrar finalmente, el año que viene, que un presidente de un país desarrollado decide incluir a Buenos Aires como etapa de una gira latinoamericana. Será el francés Nicolás Sarkozy, quien prometió ayer en París hacer el viaje. Fue luego de que ambos ayer al mediodía en el Palacio del Elíseo, y después que la Presidente terminara de asegurarle al anfitrión que la Argentina concretará el proyecto de tren bala que unirá, a un costo de u$s 3.900 millones, Buenos Aires con Rosario y Córdoba, y que tendrá como principales actores privados a Alstrom, la empresa que aportará el ferrocarril, y el banco Natixis, que financiará el dinero.

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A cambio, Sarkozy prometió visitar Buenos Aires y mover sus influencias para que la Argentina pueda avanzar seriamente en sus negociaciones con el Club de París (ver nota aparte). La confirmación del viaje del presidente francés la hizo la propia Cristina de Kirchner al terminar el almuerzo, y posterior conversación a solas, con Sarkozy en el Elíseo. En sus únicas declaraciones públicas, la Presidente anunció el viaje del europeo, lo que permitirá «relanzar las excelentes relaciones» entre ambos países, deterioradas desde que Néstor Kirchner echó de la Argentina a Suez y el grupo Thales.

Cristina y Sarkozy estuvieron juntos algo más de tres horas, sumando el almuerzo y el encuentro privado. Además del proyecto del tren bala, en la primera reunión se habló además de la situación de Ingrid Betancourt, la ex candidata presidencial franco-colombiana que está secuestrada hace más de seis años por la agrupación guerrillera FARC.

  • Comitivas

  • Del almuerzo participaron, por el lado argentino, el canciller Jorge Taiana, el ministro de Planificación, Julio De Vido; el secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini; y el embajador en Francia, Luis María Ureta Sáenz Peña. También estuvieron los jefes de bloques del Frente para la Victoria en el Senado y en la Cámara de Diputados, Miguel Angel Pichetto y Agustín Rossi. Por el lado francés, asistieron el canciller Bernard Kouchner; el consejero diplomático Jean-David Levitt; el diplomático Daniel Parfait, cuñado de Ingrid Betancourt; y el embajador francés en la Argentina, Frédéric Baleine du Laurens. El dato que más sorprendió a la delegación argentina fue cuando al hablar Sarkozy, definió la actuación de Hugo Chávez en el tema Betancourt como «una pieza clave» en las negociaciones con las FARC. Según declaró ayer Taiana desde París, «el presidente Sarkozy destacó el apoyo que ha dado Cristina para impulsar este tema, así como el rol que cumple en relación con el presidente Hugo Chávez, a quien ambos consideraron una pieza clave para lograr la libertad de Ingrid».

    Cristina de Kirchner hizo una defensa de la situación económica de la Argentina, habló de los cinco años de crecimiento y pidió más inversiones, como la de Alstrom. Después, Rossi aseguró que los capitales que vendrán luego de esta visita serán «diferentes» a los de la década del 90, porque «no son inversiones ligadas a las privatizaciones y a empresas de servicios. Alstrom hará el tren directamente contratado por la Argentina y con dinero que aportará el banco Natixis y que luego tendrá que devolver el país en un plan de cuotas a 30 años. No habrá licitación y el esquema es similar al que la empresa francesa hizo ya en Libia y Marruecos, dos países a los que Sarkozy también incluyó como sede de sus viajes desde que llegó al Elíseo. Si todo sale bien, antes de la última semana de abril los representantes de la compañía y el banco estarán en la Casa de Gobierno para el nuevo lanzamiento del tren bala argentino.

    Después del almuerzo, Cristina de Kirchner se encontró con François Fillón, la persona delegada por Sarkozy para atender las negociaciones con el Club de París.

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