Los informes del jefe de Gabinete al Congreso suelen ser un trámite tedioso que no le gusta al funcionario y menos convence a legisladores. Pero desde su última visita al Congreso, la realidad ha acumulado los cuestionamientos más duros al gobierno de Kirchner desde que inició su mandato. Así, por primera vez, Alberto Fernández responderá preguntas de los diputados sobre las supuestas coimas del caso Skanska, la responsabilidad de los funcionarios de Economía en el cuestionado pago a los Greco y los incidentes en Santa Cruz y Neuquén. Ni Felisa Miceli cuando, decreto mediante, fue interrogada por senadores, dio alguna explicación concreta. Ahora, se sumarán la desaparición de Jorge Julio López, la marcha del gasto público y hasta la falta de radares en Ezeiza.
El paso de Alberto Fernández por el recinto de Diputados la semana próxima, el 25 de abril, promete no ser un trámite más dentro de los informes que el jefe de Gabinete presta cada tanto al Congreso. Hasta ahora, este Fernández salió airoso de esas pruebas, al menos lo suficiente como para hasta mofarse de la oposición dentro del mismo recinto. Pero esta vez la agenda es más compleja: Neuquén y Santa Cruz como tópico de análisis para la crisis docente, el caso Skanska y el grupo Greco dentro del rubro escándalo y la evolución de los precios, el gasto y la deuda, para mechar con lo económico.
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No es un récord, ya que en otras oportunidades se han presentado más requerimientos, pero Fernández ya tiene en su escritorio unas 650 preguntas que le han enviado los diputados, casi todas con origen en la oposición.
Para todos esos temas, incluidos los escándalos en el INDEC, será la primera vez que los diputados tendrán enfrente a un funcionario del Poder Ejecutivo para dar explicaciones. Así, se espera que sea una sesión similar, por ejemplo, a la que vivió el funcionario cuando debió explicar la política del gobierno en torno a las papeleras.
La neuquina Alicia Comelli fue una de las diputadas que más cantidad de preguntas remitió a la Jefatura de Gabinete. Además de la inversión en energía, transporte ferroviario, frecuencias de vuelos hacia el Sur y la seguridad en los micros de doble piso, Comelli atacará defendiendo a su gobernador, Jorge Sobisch. El tema elegido fue la desaparición de Jorge Julio López. «¿Qué medidas ha dispuesto el Poder Ejecutivo Nacional con el fin de colaborar en la aparición de Jorge Julio López?» es uno de los puntos de su interrogatorio.
Pero los supuestos ilícitos que investiga la Justicia por estos días, como Skanska y Greco, fueron el centro de la mayoría de las preguntas.
En Diputados existe en torno a uno de los casos, el del fallido pago a los Greco, una suerte de deuda pendiente. El proyecto de ampliación de la autorización de emisión de bonos BOCON que había enviado el Poder Ejecutivo -y dentro del que aparecieron ocultas las órdenes de pago a las familias Greco-Bassil por $ 578 millones- pasó por esa cámara sin despertar sospechas.
No hubo reuniones especiales por el tema, ni pedidos de informes en el recinto de ningún opositor para conocer qué deudas del Estado se cancelarían con esos bonos por emitir. Recién en el Senado una denuncia del radicalismosacó el tema a la luz. Para colmo, se modificó en ese caso la historia de este tipo de leyes. En general, cuando se llevaron adelante ampliaciones de los montos autorizados en los presupuestos para emitir títulos destinados a cancelar deuda consolidada, el gobierno envió al Congreso un proyecto de ley con los montos sin determinación específica, algo similar a lo que sucedió en octubre del año pasado con el polémico pago. Pero el propio oficialismo de turno solicitaba inmediatamente al Ministerio de Economía la lista desagregadade los pagos por realizar.
Luego en reuniones entre los presidentes de bloque de Diputados y el jefe de la Comisión de Presupuesto y Hacienda se explicaba el destino final de esos bonos, antes de proceder a la votación.
Debate
Es cierto que esas reuniones, habituales durante el gobierno de Carlos Menem, no eran públicas, para evitar esencialmente que se colaran otros pedidos de pago a proveedores. Pero existía un debate con la oposición sobre cada pago que se realizaba.
En ese punto, aunque la oposición sea esta vez tan culpable como el oficialismo en la omisión, se cuestionará al jujeño Carlos Snopek, presidente de Presupuesto y Hacienda por la falta de información previa, aunque ya recibió un reclamo similar en una reunión de bloque del Frente para la Victoria por parte de los kirchneristas sanjuaninos.
A todas las preguntas que el jefe de Gabinete responderá por escrito se sumarán entonces los debates en el recinto sobre «cómo se determinó el monto a cancelar al grupo Greco», la existencia de informes previos «que avalen tal determinación» o la incógnita sobre «por qué no se apeló la homologación de la supuesta liquidación» de deuda con los Greco en 2005.
Fuera del escándalo, otro de los capítulos más jugosos será la economía. A Fernández se le pidió ya el «detalle del estado de la deuda luego del default, los pagos efectuados, incluidos los destinados al FMI, el nuevo endeudamiento contraído, montos de capital e intereses, devengamientos de cuotas de capital e interés y, sobre todo, la evolución de los intereses con cláusulas de actualización por PBI o CER».
El estado de la deuda y del superávit es un tema que preocupa en los pasillos del Congreso en los últimos tiempos, tanto en la oposición como en el oficialismo. Básicamente existe, además, falta de información sobre otras variables, como el monto actual de los adelantos del Banco Central al Tesoro nacional o el desagregado del superávit fiscal de cada una de las reparticiones de la administración y cómo éstas colaboran para el cálculo del superávit global del Tesoro.
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