5 de septiembre 2003 - 00:00

Santa Fe elige gobernador el domingo

El PJ de Santa Fe pondrá en juego, en las elecciones del domingo, el poder que ostenta desde hace 20 años. Bajo el imperio de la polémica ley de lemas, el cuarto oscuro incluirá un atiborrado menú de 43.632 candidatos, uno por cada 51 electores. Dirimirán la compulsa -que se anticipa reñida y con final abierto-dos justicialistas -Jorge Obeid y Alberto Hammerly-y un socialista, Hermes Binner. Los comicios están teñidos por las interferencias del gobierno nacional: Néstor Kirchner dio su apoyo oficial a Obeid, pero Carlos Reutemann -quien va como senador nacional y alienta a Hammerly- cree que el Presidente tracciona votos en las sombras para Binner.

Santa Fe elige gobernador el domingo
Santa Fe - En un cierre de campaña lluvioso y sin grandes actos proselitistas, la parquedad de los políticos santafesinos no hace más que alimentar las sospechas sobre quién representa a quién en la elección del próximo domingo.

Los hombres de Carlos Reutemann lo saben bien. Saben que Néstor Kirchner apoya oficialmente al sublema Frente para la Victoria de Jorge Obeid pero creen que el Presidente no dudará en celebrar íntimamente si el vencedor resultase el socialista Hermes Binner -hombre al que dijo públicamente respetar-, un hecho que no está fuera de los pronósticos.

Desde ya, la mala sintonía entre el gobernador y candidato a senador nacional con el presidente de la Nación está a un paso de ser manifiesta. A tal punto que fuentes cercanas al mandatario santafesino confirmaron a este diario su sospecha de que el santacruceño estaría jugando a dos puntas en la provincia, aportando al caudal de votos del ex gobernador Obeid y, por otra parte, al de Binner, aunque en este último caso veladamente.

Kirchner
no pisó la provincia para respaldar a Obeid precisamente por sus cortocircuitos con Reutemann y envió, en su lugar, a su esposa Cristina Fernández. Las fotos con el candidato del Frente para la Victoria, en tanto, fueron tomadas en Casa Rosada y, esta semana, en la capital entrerriana bajo la atenta mirada del candidato a gobernador de la vecina provincia, Jorge Busti, también maquillado para el set.

Reutemann
-quien apoya al sublema Por Santa Fe que postula a Alberto Hammerly a la gobernación-, por su parte, debió viajar a Buenos Aires en reiteradas ocasiones para repetirle una advertencia al Presidente. «Esas encuestas que dan ganador a Binner me huelen mal», le dijo el santafesino insinuando que podría tratarse de una operación del patagónico desde la Capital Federal.

De todos modos, el intendente rosarino Binner no pudo exhibir el apoyo explícito presidencial aunque aclaró que se siente «respaldado por la política que aplica el gobierno nacional». De todos modos, sí recibió esta semana la visita del secretario de Derechos Humanos de la Nación, Eduardo Luis Duhalde, quien «a título personal» respaldó su candidatura.

Quien también brinda su apoyo a Binner es la conductora del ARI, Elisa Carrió, aunque de un modo extraño a fuerza de su mala relación con los postulantes a legisladores del Partido Socialista. La agrupación política de la chaqueña -quien logró el segundo puesto en la provincia en la elección presidencial del 27 de abril- presentó su propia lista de aspirantes legislativos y municipales, pero no añadió a la boleta candidato a gobernador. De esta manera, abrió el camino para que sus seguidores voten a Binner.

Dentro y fuera del PJ, quienes quieren vencer al reutemismo tratan de explotar el mal año que debió sobrepasar el «Lole» a raíz de las inundaciones que dejaron bajo las aguas dos terceras partes de la ciudad capital.

Esta estrategia se veía favorecida ayer por la intensa lluvia que se derramaba en la provincia recordando los terrores de la pasada catástrofe.

Así y todo se espera que el ex piloto de Fórmula 1, junto a su compañera en el rubro Senadores,
Roxana Latorre, obtenga alrededor de 40 mil votos más que el resto de los candidatos que lo llevan en la lista. Será el corte de boleta, por lo tanto, una de las claves de la elección.

Una de las versiones que circulaban ayer en los entretelones políticos santafesinos, aunque obviamente desmentida, era que
Reutemann podría dejar su banca en el Senado una vez que resulte victorioso, en favor de Hammerly que también va como suplente suyo. Esa maniobra, aseguran, se daría sólo si Binner resulta electo gobernador llevando al «Lole» a pensar en un eventual retiro. Todo dependerá, por supuesto, de lo que el enigmático santafesino decida en su fuero íntimo y de lo cansado que está de las lides de la política.

• Negociaciones

Mientras tanto, las negociaciones son acaloradas y tienen mucha tela para cortar en Buenos Aires una vez que se sepa el resultado electoral.

Otra pista para entrever el mutuo resquemor entre el mandatario santafesino y
Kirchner, recuerdan en la provincia, es el hecho de que el Presidente consiguiera sólo una postulación a la Cámara de Diputados de la Nación de la mano del dirigente Gustavo Marconatto y no dos como aspiraba en un primer momento. Entonces el kirchnerista Obeid decidió llevar sus propios candidatos a la Legislatura provincial, una forma de evitar quedar pegado a las directivas que pueda dar Reutemann desde el Senado, algo que ya sufrió al acceder a la gobernación en 1995.

Lo cierto es que el escrutinio provisorio, que se llevará a cabo el domingo, tendrá todo el ritmo de un thriller, con final reñido y números contundentes
recién en la alta madrugada del lunes. Una de las tantas consecuencias polémicas de la ley de lemas que rige en la provincia y por la cual hay un menú de 43.632 candidatos, es decir, un postulante a algún puesto por cada 51 electores de los 2.234.151 ciudadanos de la provincia habilitados para votar. El sistema originó protestas por parte de Binner, quien sospecha de la posibilidad de un fraude aunque confía en los puntos de diferencia que le otorgan algunas encuestas nacionales. Es poco menos de la diferencia que se atribuye a su favor Obeid, mientras Hammerly dice que el PJ está 4 puntos arriba y su sublema es el mayoritario dentro del partido.

De todas formas, con 30% del electorado aún indeciso, no puede saberse de ninguna manera quién ganará. El electorado santafesino es casi tan parco como sus candidatos y en general es enorme la cantidad de voto en blanco y nulo que se computa en la provincia (
llegó a trepar hasta 40% en la última elección).

Quizás por eso los candidatos prefirieron cerrar sus campañas sin actos masivos, atendiendo a los medios, y esperando la veda que comienza hoy a las 8 de la mañana cuando se deje de oír por la radio la kafkiana andanada de sublemas que ejecutan su propaganda.

El próximo domingo se pondrá en juego la supremacía justicialista en la provincia tras 20 años en el poder. Se renovarán los cargos de
gobernador y vice, 3 senadores nacionales, 10 diputados nacionales, 19 senadores provinciales, 50 diputados provinciales, intendentes, presidentes comunales e integrantes de los concejos municipales. Es por eso que las boletas cuentan con 7 cuerpos.

En estas elecciones, la UCR va dividida y no cuenta con sello propio. Parte se sumó al sublema socialista y parte se adhirió a la alianza de centroderecha entre Recrear y el Partido Demócrata Progresista que postula a
Alberto Natale como senador y a Miguel Bullrich como diputado. Entre ellos figura Horacio Usandizaga, que esta vez va por la intendencia de Rosario.

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