Daniel Scioli con Alberto Descalzo y su jefe de Gabinete, Alberto Pérez, junto a intendentes
de todo el país. El nuevo gobernador quiere hacer un acuerdo con las provincias limítrofes
mucho más amplio en comparación con sus acercamientos con la Capital.
Daniel Scioli tiene en agenda coordinar una serie de encuentros con los gobernadores de las provincias que limitan con Buenos Aires. No sólo con Mauricio Macri, con quien tendrá un temario amplio y complejo, sino también con los mandatarios de Santa Fe, Córdoba, La Pampa, Entre Ríos y Río Negro.
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El diálogo bilateral con Macri, que asume el 9 de diciembre -24 horas antes que el bonaerensees el más sensible y urgente, pero no el único. De hecho, es probable que antes de un contacto oficial con el jefe porteño, la administración Scioli tenga una cumbre con el gobierno de La Pampa.
Es una jugada a dos bandas: existe una expresa necesidad de gestión por los asuntos comunes que conciernen a los gobiernos pero, a su vez, la decisión de ampliar la red de contactos a otros gobernadores, tiene el propósito a quitarle impacto político a las futuras negociaciones con el macrismo.
Cauteloso, Scioli quiere evitar que cualquier acercamiento suyo con Macri sea «mal interpretado». ¿Traducción al criollo?: que su obligado diálogo con el porteño, mientras éste confronta con la Casa Rosada, sea aprovechado por sectores del oficialismo para imputarle algún tipo de cercanía inoportuna con Macri.
Algo es cierto. Tarde o temprano, se verá con el jefe de Gobierno porteño. Tuvo, de hecho, un brevísimo contacto informal cuando se encontró con Macri en un casamiento reseñado por este diario en «Charlas de Quincho». Además, el jefe de Gabinete bonaerense, Alberto Pérez, mantuvo varios contactos telefónicos con su par porteño, Horacio Rodríguez Larreta.
Hay algunas líneas de acción. El ítem urgente es el de la basura. La Ciudad de Buenos Aires produce 5 mil toneladas diarias que se envían a rellenos del conurbano. Scioli prometió que en diciembre cerrará dos de éstos -el de Ensenada y el de Brandsen- con lo cual todo se derivará al de Camino de Cintura, entre San Martín y San Miguel.
Un detalle: el intendente electo de este último distrito, Joaquín de la Torre, ya planteó que quiere frenar, o al menos limitar, el ingreso de residuos a ese relleno. Probablemente, en las conversaciones futuras se tenga que agregar otra silla: para el alcalde de San Miguel que derrotó al riquista Oscar Zilocchi.
Hospitales
A su vez, la Ciudad martilla con un problema histórico: la afluencia de «pacientes» del conurbano a atenderse en hospitales porteños. Otro asunto delicado es el transporte: líneas de colectivo que operan en ambos distritos y flotas inmensas de «combis», no siempre legales, fuerzan a una política común.
«Scioli y Macri están obligados a negociar y acordar políticas comunes. No hay margen para la especulación: los dos necesitan, para sus futuros políticos, resolver problemas compartidos», evaluó un dirigenteque colaborará con uno de ellos pero conoce, en detalle, el pensamiento del otro.
Por otra vía, informal, se analiza el más tórrido de los capítulos de la relación Buenos Aires-Capital: la seguridad. El juez Guillermo Montenegro, que será ministro de Seguridad de Macri, y el fiscal Carlos Stornelli, que ocupará el mismo cargo con Scioli, tienen un antiguo y sólido vínculo personal.
Los dos, allá lejos, iniciaron sus carreras judiciales en la misma oficina. Se conocen, y se respetan, desde hace años. Deberán convivir en el futuro. Nadie lo dirá en voz alta: pero a Scioli no le disgusta que la Ciudad de Buenos Aires tenga, cuanto antes, su propia policía. Stornelli piensa igual.
La seguridad será, también, motivode diálogo con otros mandatarios en el futuro cercano. Con La Pampa, Santa Fe y Córdoba, por caso, Buenos Aires comparte un mismo problema: el abigeato. Las bandas que actúan en la Pampa Húmeda operan, en general, en varias provincias en paralelo.
Agua
En los borradores figura, también, el tema del agua. En algunos casos por las inundaciones; en otros porque los ríos que usan los productores bonaerenses para riego llegan secos por el uso que se les hace corriente arriba.
Con ese temario anotado, Scioli comenzará la ronda que incluirá al pampeano Oscar Jorge, al cordobés Juan Schiaretti, al entrerriano Sergio Uribarri y al rionegrino Miguel Saiz. También tendrá que verse con Hermes Binner, socialista electo en Santa Fe, con quien Scioli entabló una buena relación de su convivencia en el Congreso.
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