10 de noviembre 2003 - 00:00

Se imponía el PJ en Chubut

El justicialista Mario Das Neves se imponía anoche en Chubut sobre el radical José Luis Lizurume. Al cierre de esta edición, la diferencia era de sólo 2%. De todas maneras, no alcanzaba el resultado de estos comicios para definir una Patagonia peronista. No importó aquí el origen de Néstor Kirchner para imponer en Tierra del Fuego, Río Negro y Neuquén candidatos justicialistas, algo que, lógicamente, sí ocurrió en Santa Cruz, pese a la derrota peronista en la intendencia de Río Gallegos. No bastaron tampoco los esfuerzos de respaldo de la Casa Rosada y traccionaron a favor de la oposición los ensayos de transversalismo encarados por Kirchner en distritos como Río Negro, con Eduardo Rosso, o la falta de acompañamiento en el caso de Carlos Manfredotti en Tierra del Fuego, donde el gobierno nacional lamentó no haber contado con la posibilidad de imponer a su favorito, el vicegobernador Daniel Gallo. Tampoco sirvió el caso Neuquén, donde Jorge Sobisch, del Movimiento Popular Neuquino, gestó su propio frente de poder, que ya piensa en nacionalizar con aspiraciones presidenciales. De todas maneras, una victoria de Das Neves en Chubut (el PJ no gana aquí desde 1991) sobre el radical José Luis Lizurume se considerará un paso importante para la definición de la estructura de respaldo nacional con que contará Kirchner a partir del 10 de diciembre.

Se imponía el PJ en Chubut
Chubut - En una reñida elección, la UCR y el PJ peleaban anoche voto a voto por la gobernación provincial. El escrutinio era muy lento y al cierre de esta edición el justicialista Mario Das Neves se adjudicaba la victoria imponiéndose por apenas 2%. En tanto que desde el entorno del radical José Luis Lizurume preferían esperar el avance del recuento de votos. Escrutado algo menos de 40% de las mesas, la fórmula Das Neves-Mario Vargas lograba una leve ventaja por sobre la de Lizurume-R einaldoVanDomselaar, faltando datos provenientes de Comodoro Rivadavia y Trelew, centros urbanos donde habría triunfado la oposición.

Por su parte, en los rubros de diputados y senadores nacionales y legisladores provinciales ya se vislumbraba una definición favorable al justicialismo, que obtenía dos bancas en ambas cámaras del Congreso Nacional.

De confirmase una victoria de Das Neves, Chubut se convertiría en el primer bastión donde el radicalismo, siendo gobierno, cae derrotado ante el peronismo. Aun así, las fuerzas estarían parejas en la Patagonia, ya que en el reparto del poder la UCR obtuvo Río Negro y Tierra del Fuego; y el PJ, Santa Cruz y Chubut. Neuquén, en tanto, sigue en manos Jorge Sobisch, del Movimiento Popular Neuquino.

Los comicios de ayer revirtieron los pronósticos previos,
que daban una luz de ventaja para la UCR gobernante, pero confirmaron la fuerte polarización que se evidenció entre Das Neves-MarioVargas y Lizurume-Reinaldo Van Domselaar. El resto de las siete fórmulas para gobernador quedó muy lejos: con apenas 7,2%, el Partido Acción Chubutense resultó en tercer lugar.

La escandalosa interna realizada por el radicalismo
-en la cual Lizurume venció al senador nacional Carlos Maestro en medio de graves denuncias y acusaciones-fue uno de los hechos más trascendentes de la campaña electoral y un factor decisivo para minar mucha de la adhesión del electorado radical.

Cerca de las 21 de ayer, y con apenas 10% de las mesas escrutado, Das Neves anuncióaba su triunfo a través de un canal local
, y aseguraba que «la tendencia era irreversible» y que ganaban en Trelew, Comodoro Rivadavia, Puerto Madryn y Esquel. Los datos que provenían de la provincia indicaban que el único centro urbano que favorecería al oficialismo era Rawson.

Desde el entorno de Lizurume optaban por esperar el avance del escrutinio y rezaban por no tener que cargar con el estigma de ser la primera conducción radical que debe abandonar el Poder Ejecutivo para el período 2004-2007.

•Patagonia rebelde

Aun así, y pese al origen patagónico de Kirchner y al esfuerzo que realizaron varios ministros y la primera dama Cristina Fernández, un triunfo de Das Neves no alcanzaría para convertir a la Patagonia en un bloque de poder para el justicialismo, ya que el mapa de gobiernos de las cinco provincias del Sur indicaría al menos una paridad entre radicales y peronistas.

La renovación del poder en las provincias sureñas se había iniciado en junio, cuando en Tierra del Fuego el gobernador peronista Carlos Manfredotti fue derrotado por el radical Jorge Colazo. No quedaron dudas aquí de que la suerte hubiera sido otra si Kirchner hubiera volcado todo su apoyo hacia el mandatario local, sin manifestar abiertamente su preferencia por postular a Daniel Gallo -actual vicegobernador-en lugar de Manfredotti.

Más tarde, el 31 de agosto, la UCR dio por tierra con las aspiraciones del peronista
Carlos Soria, que cayó a manos de Miguel Saiz. Aquí hubo mayor controversia, ya que Kirchner motivó la ajustada derrota del PJ, apoyando al peronista disidente Eduardo Rosso que se candidateó por fuera del partido y traccionó un porcentaje decisivo de votos.

En Neuquén, en tanto, nunca tuvo el PJ posibilidades de desbancar al mandatario del Movimiento Popular Neuquino,
Jorge Sobisch, en tanto que la victoria de Sergio Acevedo en el feudo kirchnerista de Santa Cruz resultó un premio consuelo, que igualmente ya se daba por descontado.

Por su parte,
la victoria del ex titular de Aduanas significaría la recuperación de una provincia que el PJ no gobierna desde 1991, y se trataría de un resultado sorprendente hasta para el propio Kirchner, que había acercado un débil apoyo durante la campaña, poco convencido de las posibilidades de su partido. Paradójicamente para el Presidente, fueron los distritos del norte del país, como Jujuy, Formosa o Misiones, muy ajenos al mundo del santa-cruceño, los que brindaron mayores satisfacciones para el oficialismo nacional durante el año electoral.

En Chubut también se renovaron 27 legisladores provinciales y la totalidad de las 26 intendencias, en las cuales 23 jefes comunales buscaban su reelección. En el reparto de comunas, Trelew, Comodoro Rivadavia, Puerto Madryn y Esquel eran favorables al PJ, en tanto que la UCR se conformaba con la intendencia de Rawson.

A pesar de que los votantes chubutenses no son muy numeroso -el padrón es de casi 279 mil ciudadanos-y que los principales cinco distritos se encuentran sobre la costa atlántica, se trató de un escrutinio muy lento, tal como lo habían anticipado las autoridades electorales locales. Las causas fueron en gran parte a la
práctica del corte de boleta y el escaso número de mesas, ya que en algunas de éstas llegaron a votar más de 2.500 personas.

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