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A Santiago irá el senador con mandato cumplido Carlos De la Rosa (PJ-Mendoza), mientras que el cafierista Hernán Patiño Mayer, de amplia trayectoria como embajador político durante el primer tramo de la gestión de Carlos Menem, tendrá destino en Montevideo.
En la OEA, representará a la Argentina Rodolfo Gil, un diplomático de carrera ligado al duhaldismo y, antes del ascenso de Eduardo Duhalde a la Casa de Gobierno, cercano a Elisa Carrió. Obviamente, asesoró al bonaerense y a la jefa espiritual del ARI en materia de política exterior.
De la Rosa, que ya lanzó su candidatura a intendente de la localidad mendocina de Godoy Cruz para 2003, no tendrá inconvenientes en cumplir con sus quehaceres diplomáticos y, al mismo tiempo, cruzar los Andes para hacer campaña para la jefatura comunal de su terruño.
Responsable de la comisión de Cultura durante su paso por el Senado, trabajó por la Ley del Libro y la de Mecenazgo, antes de convertirse en viceministro de Interior durante el fugaz interinato de Adolfo Rodríguez Saá.
Se convirtió así en uno de los afortunados senadores que consiguió trabajo en el Estado, a pesar de haber integrado el bloque polémico que votó la reforma laboral, sospechada de haber sido motivo de sobornos.
Tras el cambio de autoridades de bancada a raíz de ese escándalo -renunció el entrerriano Augusto Alasino, hoy retirado de la política-, De la Rosa ocupó la vicepresidencia, secundando al sanjuanino José Luis Gioja.
En esa lista de beneficiados, figuran el formoseño Ricardo Branda (director del Banco Central), el fueguino Gerardo Palacios (Auditoría General de la Nación), el santiagueño Omar Vaquir (embajador en Kuwait, una de las sedes que serían cerradas por el canciller Carlos Ruckauf) y la cordobesa Beatriz Raijer, también embajadora, pero sin destino.
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