El ARI, todos lo saben, es un matriarcado que gira en torno de Carrió y que, sin quererlo, se convirtió en un partido dominado casi todo por mujeres. Por eso, frente al desafío electoral de este año, el ARI tiene por delante un problema inédito: alguien podría acusarla de no respetar el «cupo masculino», lo que podría invertir la práctica histórica de que hijas, mujeres y amantes de funcionarios terminan, gracias a ese vínculo, ocupando un despacho en el Congreso.
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Cada mañana, Carrió riega la sospecha de que la Casa Rosada alimentará a todos y cada uno de los grupos que puedan capturarle votos a su partido, el ARI; presume -no sin algo de razón- que en Informate más
La primera reacción defensiva, temerosade conspiraciones de entrecasa, fue prohibir la opción de alianzas electorales. Curada de fracasos recientes -el socialismo tras un debate por el aborto se fugó con parte de su ejército legislativo-, Con ese esquema,
Hay una contradicción: todas las fichas se le ponen a Carrió mientras, por otro lado,
• De los diez diputados nacionales que tiene en la actualidad, reunidos en el bloque que conduce
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