Cristina Fernández, candidata a senadora nacional por el
Frente para la Victoria, visitó ayer la ciudad bonaerense de
Balcarce en compañía de su esposo, Néstor Kirchner, y del
gobernador Felipe Solá.
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• En principio, el gobernador cree necesario encontrar un espacio propio en una guerra cuya comandancia fue asumida personalmente por Kirchner. La empresa que se lanzó desde la Casa Rosada es especialmente incómoda para cualquiera que ocupe el gobierno en La Plata. Se trata de una conquista territorial de Buenos Aires que supone una intervención subliminal sobre los recursos políticos del distrito desde la Nación. Solá advierte que esta dinámica es inevitable y que, de otro modo, las cosas no irían mejor para él. Es decir: sólo si se nacionalizaba la pelea en la provincia habría una pelea abierta con los Duhalde que lo libraría a él del yugo impuesto desde Lomas de Zamora. Ahora bien, si la contienda bonaerense se redujera solamente a esta escala nacional, su objetivo inmediato, conseguir bancas en la Legislatura local que le garanticen un mínimo de gobernabilidadhasta 2007, luciríamuy dificultoso.
• • El mensaje para este empeño provincial también debe ser perfilado por Solá y sus candidatos. A esta pretensión apunta el retiro que realizarán la semana próxima: pasarán por el «claustro» los funcionarios más importantes del gobierno exponiendo las novedades de sus áreas de tal modo que puedan ser utilizadas como insumos del marketing político. Habrá noticias y figuras para potenciar, como la del futuro ministro de Producción, el economista Martín Lousteau, uno de los últimos hallazgos del gobernador ( viene de colaborar con Gustavo Lopetegui, quien deja el cargo para asumir la presidencia del Banco Provincia). Las argumentaciones y el estilo de Roberto Mouilleron, el ministro de Trabajo, parecen ser otro activo inesperado en la campaña. Del mismo modo que los ministros y estrategas del proselitismo deberán resolver cuanto antes cómo mejorar la imagen del aparato de salud en el distrito: es una de las obsesiones de Kirchner, a quien le llegaron encuestas determinando que esa materia es la que más demandas desatan entre los vecinos de la provincia. Ismael Passaglia (y encima suyo, Ginés González García) deberán poner las barbas en remojo. ¿Habrá un relanzamiento del gobierno de Solá, con un nuevo gabinete, como parte de la campaña? Seguramente sí.
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