El gobierno uruguayo realizará "severos controles" a la planta de celulosa de la finlandesa Botnia, tras el accidente químico ocurrido la semana pasada durante la realización de las pruebas previas a la puesta en funcionamiento de la fábrica, dijeron fuentes oficiales.
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El presidente Tabaré Vázquez dijo durante el Consejo de ministros que la planta "debe funcionar bien, y si no funciona, se termina", al tiempo que consideró "inadmisible" el accidente, según consigna hoy la prensa local.
El accidente "cayó muy mal" en el gobierno, que estima que Botnia actuó "con irresponsabilidad", dijeron fuentes oficiales, que añadieron que "estas cosas nos dejan muy mal parados" en el marco del conflicto con Argentina por la pastera.
Botnia pone a punto la fábrica que construyó en Fray Bentos (300 km al noroeste de Montevideo), sobre el río Uruguay, limítrofe con Argentina, que considera contaminante al emprendimiento.
Uruguay y Argentina dirimen el conflicto en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, en tanto sostienen un diálogo patrocinado por la corona de España.
Ciudadanos de Gualeguaychú realizan un prolongado bloqueo en la cabecera del puente que une a esa ciudad argentina con Fray Bentos.
Se espera que la planta de Botnia comience a operar en setiembre, aunque no hay una fecha fijada.
Los trabajadores de Botnia, que habían paralizado las tareas el jueves pasado tras el accidente con sulfuro de sodio que el martes afectó a 12 operarios, retomaron este lunes las obras.
Según el informe médico, los afectados "sufrieron exposición al sulfuro de sodio constatándose en dos de ellos síntomas a nivel de piel, ocular y vía respiratoria alta, no sufriendo otro tipo de complicaciones".
Botnia y los trabajadores acordaron que la empresa deberá comunicar con cinco días de anticipación la realización de pruebas con sustancias tóxicas, que deberán ser presenciadas por inspectores oficiales.
El ministro de Trabajo, Jorge Bonomi, calificó al accidente como "un error muy grave desde el punto de vista laboral, que no se debió cometer".
Sin embargo, reconoció que se trata de "un accidente en la construcción y no un mal funcionamiento de Botnia que hubiese provocado contaminación ambiental".
En tanto, Eduardo Elhordoy, encargado de Recursos Humanos de Botnia en Fray Bentos, dijo que el accidente fue "menor" y que "se exageró". "De los doce operarios afectados por el accidente, sólo dos tuvieron afección", afirmó.
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