El diputado nacional por el Frente para la Victoria Edgardo Depetri presentó un proyecto de ley denominado "Recuperación de la cultura de la moneda nacional en Argentina" con el que propone pesificar contratos de compraventa de muebles e inmuebles, incluidos alquileres. La idea no afecta a bonos, títulos o negociaciones en el mercado financiero, tampoco es de aplicación retroactiva.
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A continuación el texto completo presentado la noche del jueves en mesa de entrada de la Cámara de Diputados.
ARTICULO 1º: Inciso 1) Todos aquellos acuerdos, contratos y/o convenciones que se realicen con el objeto de modificar o afectar el dominio de cosas, bienes muebles e inmuebles sólo tendrán validez si se realizan en las monedas de curso legal y forzoso en el territorio nacional. Inciso 2) Todo acuerdo, contrato y/o convención de locación o arrendamiento de cosas, bienes muebles e inmuebles sólo tendrán validez si se realizan en las monedas de curso legal y forzoso en el territorio nacional.
ARTICULO 2º: Declárese nulo todo acto jurídico que se oponga al artículo 1º de la presente ley.
ARTICULO 3º:Los tribunales, oficinas o funcionarios públicos de la Nación o de las provincias no podrán admitir gestión, ni dar curso a acto alguno estipulado con posterioridad a la fecha de vigencia de la presente ley, que represente o exprese cantidades de dinero que no sea en moneda nacional de curso legal y forzoso, con excepción de aquellos actos o contratos que hubieran debido ejecutarse fuera del país. Los que hubiesen estipulado en el extranjero para ejecutarse en la República, deberán exigirse en moneda nacional por equivalente.
ARTICULO 4º: Todos aquellos actos jurídicos descriptos en el artículo 1º que se encuentren en ejecución o en tiempos de plazos futuros establecidos antes de la entrada en vigencia de la presente ley tendrán validez jurídica y no se verán afectados por la presente.
ARTICULO 5º: Modifícase el texto de el artículo 11 de la Ley N° 23.928 y su modificatorio, que quedará redactado del siguiente modo: "Artículo 11°.- Modifícase el artículo 617 del Código Civil, que quedará redactado como sigue: "Artículo 617: Si por el acto por el que se ha constituido la obligación, se hubiera estipulado dar moneda que no sea de curso legal en la República, la obligación debe considerarse como dar cantidades de cosas". Mantiénese, las excepciones y alcances establecidos en la presente ley, la redacción dispuesta por el artículo 11 de la Ley 23.928, para los artículos 619 y 623 del Código Civil.
ARTICULO 6º:- Las disposiciones que se establecen en la presente ley son de orden público, rigiendo a partir de su fecha de publicación en el Boletín Oficial. Ninguna persona puede alegar en su contra derechos irrevocablemente adquiridos.
ARTICULO 7º: Derógase toda otra disposición que se oponga a lo dispuesto en la presente ley. La vigencia, de la misma, se fija a partir a partir del día siguiente de su publicación oficial.
ARTICULO 8º: Comuníquese al Poder Ejecutivo Nacional.
FUNDAMENTOS
La República Argentina, ya desde la Asamblea General Constituyente de 1813 acuñó su moneda. Recordemos que la moneda es uno de los atributos fundamentales de Independencia dentro de la Comunidad Internacional de Naciones.
El código civil, redactado por Dalmacio Vélez Sársfield, viengente desde el 1º de enero de 1871, establecía en el artículo 617 que la obligación en moneda extranjera se consideraba una obligación de dar cantidades de cosas.
El 9 de enero de 1885, bajo la presidencia de Julio A. Roca, se dispuso por decreto la inconvertibilidad de los billetes emitidos por el Banco Nacional. Este decreto establecía que el billete continuara siendo el medio circulante y el oro sólo sirviera de numerario para determinar la relación del valor del billete con las cosas y fijar el de éstas con relación al mercado internacional.
Es decir se puede constatar que, desde épocas remotas, nuestro país ha perseguido el objetivo de tener una moneda nacional de curso legal y forzoso en el territorio.
Hoy se pretende establecer, por un lado, que nuestro billete continúe siendo el medio circulante en nuestro territorio y, por otro, como dijo el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, "que usemos los dólares para lo que se usa en todo el mundo, que es para el intercambio con el exterior"
Si bien es cierto que a lo largo de la historia nuestra moneda fue adoptando distintas denominaciones, entre otras cosas, bajo la circunstancias de las devaluaciones que sufrió; no lo es menos que hasta el momento "el tipo de cambio competitivo fue, es y será (a través de una flotación administrada) un pilar de nuestro modelo económico. Con esta metodología terminamos con los movimientos bruscos de apreciación y de devaluación que caracterizaron la historia económica contemporánea. Néstor y Cristina demostraron que la política económica ya no se conduce a los "volantazos".
Con el inicio de este gobierno, hace nueve años, nos esforzamos notablemente por corregir las deficiencias derivadas de la nefasta década neoliberal de los noventa; donde se destruyó aquella Argentina del peronismo, industrial; de pleno empleo, de fuertes salarios, de un país garante del Estado de derecho; de la salud; de la educación y de la previsión. . A través de todas las reformas impulsadas desde el 2003 por el compañero Néstor Kirchner y que, hoy, continúa nuestra señora Presidenta Cristina Fernández de Kirchner, para combatir la injusticia social, la desocupación, la pobreza, la miseria y la desigualdad social. "Llevamos 9 años de crecimiento económico ininterrumpido, con un incremento del producto mayor al 70 % y un promedio anual de crecimiento del PBI del 7,7 %.
Las políticas económicas virtuosas impulsadas por este proyecto crearon 5 millones de puestos de trabajo, bajando la desocupación del 22,5 % al 7 % y reduciendo el empleo informal del 50 % al 33 %. La participación de los trabajadores en la distribución de la renta creció en 9 años del 34 % al 49 %.
Desarrollamos la industria sin que deje de crecer la actividad primaria. Creció nuestro sector externo al mismo tiempo que creamos un mercado interno fuerte y robusto. Esto lo podemos constatar en todas nuestras provincias y municipios. Hemos dado muestras sobradas desde el 2003, de que la mejor inversión económica es apostar por la producción y el empleo".
Es indispensable "dar con todas las fuerzas una real batalla cultural contra la incidencia del dólar en el comportamiento económico de los argentinos". "No podemos olvidar que la enorme mayoría de los argentinos cobran en pesos, viven en pesos, piensan en pesos, planifican su futuro en pesos. No es posible que una ínfima parte de la población que opera y ahorra en dólares le fije las reglas de juego a la inmensa mayoría del pueblo argentino" .
Fue durante la década de los `90, más específicamente, con la reforma introducida por la Ley de Convertibilidad en 1991 que la moneda extranjera pasa a considerarse como una obligación de dar dinero. Es decir, todas las monedas extranjeras, no solamente el dólar norteamericano, han pasado a tener curso legal en la República Argentina. "Ciertamente, las corporaciones (hoy) logran instalar el debate sobre el dólar porque la complicidad de los medios hegemónicos encuentra aún latente una cultura económica referenciada en el dólar. No es casual: fueron décadas de inestabilidades macroeconómicas; de ciclos de expansión y estancamiento; de devaluaciones constantes y procesos hiperinflacionarios galopantes ".
Lo que se pretende con el presente proyecto es recuperar la cultura de nuestra moneda como unidad de valor e instrumento de cambio para cancelar las obligaciones contraídas dentro de nuestro territorio. Retornando al anterior régimen del Código Civil, las obligaciones en moneda extranjera volverán a ser obligaciones de dar "cantidades de cosas". Es decir, si una persona se ha obligado en moneda extranjera, el día del vencimiento de su obligación podrá saldar su deuda entregando moneda argentina al cambio vigente al día del vencimiento de la obligación según cotización oficial (Banco de la Nación Argentina).
Volviendo al concepto de que la moneda, como tal, es un instrumento socio-económico que repercute necesariamente en todos los niveles de producción, de empleo y de precios. Es que, "queremos un tipo de cambio que potencie el sector externo, que impulse las exportaciones industriales y que haga competitivas a nuestras empresas. Pero no creemos que estos objetivos deban alcanzarse a costa del empobrecimiento de los argentinos ". No van a forzarnos los sectores de intereses a una devaluación inesperada y violenta que va en contra de los sectores populares.
Adicionalmente, en la actualidad, la situación internacional se caracteriza por gran incertidumbre. Es decir, hablando de la coyuntura en el escenario económico internacional, por lo que respecta tanto al dólar como el euro como monedas que se consideraban "fuertes" han mostrado en este último tiempo marcadas tendencias de inestabilidad. Todo ello contribuye como un elemento mas para manifestar "un total apoyo a las medidas tomadas por distintos organismos de la administración nacional tendientes a avanzar en una desdolarización de la economía argentina".
En síntesis, la dolarización de la economía comenzó bajo el régimen de la convertibilidad que, como todos sabemos, provocó una fuerte crisis y devaluación; fue en esta "segunda década infame" donde se entregó todo el patrimonio nacional, sumiendo a nuestro pueblo argentino en la desocupación y la miseria.
Y, "somos conscientes de que la memoria económica de los argentinos nos juega en contra. Si bien Néstor y Cristina cambiaron definitivamente el eje de la política económica, subyace entre nosotros una cultura dolarizada que debemos enfrentar con decisiones acertadas y con argumentos sólidos. El desafío es grande, pero estamos convencidos de que es el momento de abordarlo".
En este sentido, planteo salir de la cultura y la filosofía que se inauguró en esa década (los ´90) y reconstruir una Argentina productiva y de pleno empleo debiendo afianzar nuestra moneda; defendiendo su estabilidad y competitividad. "Ha llegado el momento de dar con todas las fuerzas una real batalla cultural contra la incidencia del dólar en el comportamiento económico de los argentinos ". Como, también, manifestó el Jefe de Gabinete "Nos proponemos y vamos a llevar adelante un proceso de desdolarización". Esencialmente como un proceso cultural y no como una medida economisista.
Para finalizar, propongo reivindicar la decisión que se enmarca en el modelo fundante de nuestro compañero Néstor Kirchner, que dijo que no venía a representar los intereses de las corporaciones económicas sino los intereses del pueblo argentino; modelo que continua nuestra Presidenta Cristina Fernández de Kirchner. "Como siempre dice la Presidenta, ella sola no puede. Por eso, convocamos a todos a sumarse este objetivo que puede cambiar definitivamente el patrón desde el cuál se piensa, se planifica y se construye cotidianamente la vida económica nacional ".
Por tal motivo propongo a mis pares acompañen el presente proyecto.
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