La renuncia de Roberto Iglesias a la presidencia de la UCR recalentó la interna partidaria. El diputado mendocino no se resigna a que la nueva cúpula radical impulse la candidatura de Roberto Lavagna y por eso ya adhiere a la corriente que reclama internas para definir el postulante del radicalismo a la presidencia.
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El dato pasó casi inadvertido, pero el miércoles pasado, cuando se votaba en la Cámara de Diputados la derogación de la obligatoriedad de realizar internas abiertas, Iglesias aseguró que « cuando un partido no se pone de acuerdo sobre las candidaturas, el tema debe resolverse a través de internas». No habían pasado 24 horas de su renuncia a la jefatura del comité nacional de la UCR e Iglesias ya estaba rearmando su estrategia dentro del radicalismo.
Sus aliados partidarios son Margarita Stolbizer y el actor dirigente Nito Artaza, quienes adhieren a la necesidad de presentar candidatos propios. «Hoy están participando del armado de Lavagna sectores sin coherenciaque no tienen nada que ver con el radicalismo», disparó el diputado en el salón de los Pasos Perdidos. La referencia tácita apuntaba a Mauricio Macri, ahora aceptado tanto por lavagnistas como por radicales alfonsinistas, quienes en un primer momento habían vedado su participación en el armado de un frente político.
La porteña Pensamiento y Acción, que integra Artaza, también reiteró su propuesta para que se convoque a «un referéndum acerca de las tres posturas que se expresan hoy en la dirigencia: apoyo a la reelección de (Néstor) Kirchner; apoyo a la candidatura de Lavagna en alianza con Macri y (Eduardo) Duhalde o presentación de fórmula presidencial radical. Ello sería el mejor camino para que el radicalismo salga fortalecido de su actual crisis».
Esta será la postura que Iglesias, Stolbizer y compañía negociarán con la nueva cúpula partidaria. Dicen contar con encuestas que acreditan que la mayoría de los afiliados radicales no quiere a un peronista como cabeza de fórmula, y tratarán de emparentar a los radicales lavagnistas con el sector kirchnerista encarnado en los gobernadores Julio Cobos ( Mendoza), Miguel Saiz (Río Negro), Arturo Colombi ( Corrientes), Gerardo Zamora (Santiago del Estero) y Eduardo Brizuela del Moral (Catamarca).
El senador Gerardo Morales, quien cuanta con el aval del los jefes de bloque Ernesto Sanz -Senado- y Fernando Chironi -Diputados- para convertirse en el próximo titular del comité nacional de la UCR, afirmó el fin de semana que su intención es « restablecer la institucionalidad del partido» y destacó que tiene «muy buena relación» con los gobernadores de su partido cercanos a Kirchner.
«Personalmente, tengo muy buena relación con los gobernadores», sostuvo Morales, quien, de todos modos, cuestionó la «concertación» a la que adhieren los mandatarios provinciales.
Morales confió en las posibilidades de la UCR en las elecciones del año próximo. «Hay cientos de intendentes que siguen dentro del radicalismo y no están en la concertación. Lo mismo el gobernador del Chaco», remarcó.
Sobre la posibilidad de que los «radicales K» vuelvan al partido, Morales explicó: «No sé si podré convencerlos; todavía falta el plenario del comité nacional, aunque no tengo tantas expectativas».
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