El Gobierno uruguayo anunció hoy que sancionará económicamente a Botnia por el derrame tóxico que provocó la internación de operarios de la planta, al tiempo que tres vecinas de Gualeguaychú denunciaron ante la Justicia que también fueron afectadas por las emanaciones.
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Este episodio desencadenó además el descontento y la "preocupación" de las autoridades argentinas, quienes analizaron con atención las consecuencias del accidente ambiental.
La nube tóxica ofrece nuevos argumentos al gobierno nacional en su intento por detener que la planta opere en Fray Bentos, aunque todo indica que no alcanzará para que Montevideo evite el otorgamiento de la habilitación a la firma finlandesa.
Gabriela Caballero, Alejandra Crimella e Isabel Nievas, se presentaron ante el fiscal provincial Rubén Chaia, quien les tomó la denuncia contra Botnia y caratuló la causa como "lesiones de contaminación ambiental de índole internacional".
Tras la presentación, las mujeres fueron revisadas por médicos forenses, quienes les diagnosticaron una dermatitis aguda, producto de la inhalación de algún ácido.
Según relataron, habían ido a observar desde el puente internacional General San Martín la gran nube tóxica que generó la planta de Botnia, y minutos más tarde presentaron síntomas como picazón, enrojecimiento en la piel y en los ojos.
En tanto, por este hecho, el Gobierno uruguayo decidió sancionar económicamente a la empresa, luego de que el derrame obligara a que varios obreros fueran hospitalizados, aunque ya fueron dados de alta.
Durante una conferencia de prensa en el Ministerio de Trabajo, la jefa de Inspecciones de esa cartera, María Narducci, anticipó las medidas, pero no aclaró de cuánto será la multa.
Según trascendió, las sanciones se definieron luego de conocer los primeros resultados de la inspección que lleva adelante el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social uruguayo en la planta.
Durante la conferencia, el Gobierno uruguayo afirmó que entiende que no se siguieron algunos protocolos, por lo que se prohibió a la empresa manipular estos productos "hasta tanto se garantice la hermeticidad en el manejo".
La investigación preliminar, que continuará mañana, indicó que "hubo una incorrecta manipulación de las sustancias, ya que no se tuvo en cuenta la volatilidad del producto".
Si bien el Gobierno de Tabaré Vázquez reconoció el error de la compañía, dejó entrever que la fábrica comenzará a funcionar en la fecha previstas, o sea, en las próximas semanas.
En tanto, del lado argentino, el canciller Jorge Taiana y el gobernador actual y el electo de Entre Ríos, Jorge Busti y Sergio Urribarri, compartieron su "inquietud" por el episodio desencadenado en Botnia durante una reunión en la Cancillería.
Los funcionarios, en un almuerzo con el subsecretario de Cooperación Internacional, Rodolfo Ojeda Quintada, y el presidente de la delegación argentina ante la CARU, Hernán Orduna, analizaron también la aparición "de palomas muertas" en la zona.
Los animales encontrados están siendo analizados por peritos especializados, a fin de determinar si sus muertes estuvieron relacionadas con la contaminación ambiental.
El incidente en Botnia se produjo este martes cuando obreros de la fábrica manejaban al aire libre un químico para producir licor blanco sintético, un material que se aplica al tratamiento de la madera y que sirve para producir la pasta de celulosa.
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