En la carrera del prestigio piquetero Raúl Castells le gana por varios metros ya al oficialista Luis D'Elía. El dirigente de los jubilados exhibe más coherencia ideológica cuando habla, más sentido común y, en lo político, le sobra olfato para moverse en la vida pública. Sus proezas han sido cortar calles, ocupar hamburgueserías pacíficamente, tanto que en ninguno de los juicios se dictó sentencia en su contra.
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Sabe que los excesos en las protestas lastiman en los sectores medios y emprendió campañas de tono bajo y sin estridencias pero al corazón del sistema. Un comedor en Puerto Madero, ayer una estación de servicio en Florencio Varela. Se acomoda al mercado, respeta las citaciones judiciales, se somete a los procesos y usa los estrados como tribunas con oratoria eficaz.
D'Elía carece de estructuración ideológica y sabe escalar en posiciones de lo que él mismo llama la vieja política. Fue un dirigente parroquial de sectores del catolicismo de La Matanza, contertulio del matrimonio Duhalde cuando dominaba en Buenos Aires, se subió al colectivo del Frente Grande, que lo hizo concejal, después al piqueterismo de 2001 y con el Polo Social del padre Luis Farinello llegó a ser diputado provincial.
Ganó crédito cuando rechazó una coima por favores en el PAMI pero se desbarrancó como operador kirchnerista cuando ocupó una comisaría de La Boca a la cabeza de exaltados que destruyeron las instalaciones y de paso archivos de antecedentes policiales.
Le tomó el gusto, quizás por su desorientación ideológica y su oportunismo, a quebrar las leyes: lo muestra ahora cuando se pone el ropaje de juez e invade campos en Corrientes porque él cree que deberían tener mejor destino que una reserva ambiental. Resiste en un puesto de subsecretario de Vivienda y Hábitat Social que le dio Néstor Kirchner cuando dejó la banca bonaerense. Cree que le da más ventajas que arriesgarse a jugar el juego de todos que elige su contraparte que es Castells, quien ayer se sacaba fotos cargando nafta a los clientes de la estación de servicio. Y cobrándoles.
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